El sistema endocrino está formado por una serie de glándulas que liberan un tipo de sustancias llamadas hormonas; es decir, es el sistema de las glándulas de secreción interna o glándulas endocrinas.
Una hormona es una sustancia química que se sintetiza en una glándula de secreción interna y ejerce algún tipo de efecto fisiológico sobre otras células hasta las que llega por vía sanguínea.
Las hormonas actúan como mensajeros químicos y sólo ejercerán su acción sobre aquellas células que posean en sus membranas los receptores específicos (son las células diana o blanco).
Las glándulas endocrinas más importantes son:la epífisis o pineal, el hipotálamo, la hipófisis, la tiroides, las paratiroides, el páncreas, las suprarrenales, los ovarios, los testículos.
Mecanismos bioquímicos de acción hormonal
En el organismo humano existen las Células diana, también llamadas células blanco, células receptoras o células efectoras, poseen receptores específicos para las hormonas en su superficie o en el interior.
Cuando la hormona, transportada por la sangre, llega a la célula diana y hace contacto con el receptor “como una llave con una cerradura“, la célula es impulsada a realizar una acción específica según el tipo de hormona de que se trate:
• Las hormonas esteroideas, gracias a su naturaleza lipídica, atraviesan fácilmente las membranas de las células diana o células blanco, y se unen a las moléculas receptoras de tipo proteico, que se encuentran en el citoplasma.
De esta manera llegan al núcleo, donde parece que son capaces de hacer cesar la inhibición a que están sometidos algunos genes y permitir que sean transcritos. Las moléculas de ARNm originadas se encargan de dirigir en el citoplasma la síntesis de unidades proteicas, que son las que producirán los efectos fisiológicos hormonales.
• Las hormonas proteicas, sin embargo, son moléculas de gran tamaño que no pueden entrar en el interior de las células blanco, por lo que se unen a "moléculas receptoras" que hay en la superficie de sus membranas plasmáticas, provocando la formación de un segundo mensajero, el AMPc, que sería el que induciría los cambios pertinentes en la célula al activar a una serie de enzimas que producirán el efecto metabólico deseado.
Control hormonal
La producción de hormonas está regulada en muchos casos por un sistema de retroalimentación o feed-back negativo, que hace que el exceso de una hormona vaya seguido de una disminución en su producción.
Se puede considerar el hipotálamo, como el centro nervioso "director" y controlador de todas las secreciones endocrinas. El hipotálamo segrega neurohormonas que son conducidas a la hipófisis. Estas neurohormonas estimulan a la hipófisis para la secreción de hormonas trópicas (tireotropa, corticotropa, gonadotropa).
Estas hormonas son transportadas a la sangre para estimular a las glándulas correspondientes (tiroides, corteza suprarrenal y gónadas) y serán éstas las que segreguen diversos tipos de hormonas (tiroxina, corticosteroides y hormonas sexuales, respectivamente ), que además de actuar en el cuerpo, retroalimentan la hipófisis y el hipotálamo para inhibir su actividad y equilibran las secreciones respectivas de estos dos órganos y de la glándula destinataria.
Los órganos endocrinos también se denominan glándulas sin conducto o glándulas endocrinas, debido a que sus secreciones se liberan directamente en el torrente sanguíneo, mientras que las glándulas exocrinas liberan sus secreciones sobre la superficie interna o externa de los tejidos cutáneos, la mucosa del estómago o el revestimiento de los conductos pancreáticos.
Las hormonas secretadas por las glándulas endocrinas regulan el crecimiento, desarrollo y las funciones de muchos tejidos, y coordinan los procesos metabólicos del organismo.
Los tejidos que producen hormonas se pueden clasificar en tres grupos: glándulas endocrinas, cuya función es la producción exclusiva de hormonas; glándulas endo-exocrinas, que producen también otro tipo de secreciones además de hormonas; y ciertos tejidos no glandulares, como el tejido nervioso del sistema nervioso autónomo, que produce sustancias parecidas a las hormonas.
Hipófisis
La hipófisis, está formada por tres lóbulos: el anterior, el intermedio, que en los primates sólo existe durante un corto periodo de la vida, y el posterior. Se localiza en la base del cerebro y se ha denominado la "glándula principal". Los lóbulos anterior y posterior de la hipófisis segregan hormonas diferentes.
1. El lóbulo anterior o adenohipófisis. Produce dos tipos de hormonas:
Hormonas trópicas; es decir, estimulantes, ya que estimulan a las glándulas correspondientes.
• TSH o tireotropa: regula la secreción de tiroxina por la tiroides
• ACTH o adrenocorticotropa:controla la secreción de las hormonas de las cápsulas suprarrenales.
• FSH o folículo estimulante: provoca la secreción de estrógenos por los ovarios y la maduración de espermatozoides en los testículos.
• LH o luteotropina: estimula la secreción de progesterona por el cuerpo lúteo y de la testosterona por los testículos.
Hormonas no trópicas, que actúan directamente sobre sus células blanco.
• STH o somatotropina, conocida como "hormona del crecimiento", ya que es responsable del control del crecimiento de huesos y cartílagos.
• PRL o prolactina: estimula la secreción de leche por las glándulas mamarias tras el parto.
2. El lóbulo medio segrega una hormona, la MSH o estimulante de los melonóforos, estimula la síntesis de melanina y su dispersión por la célula.
3. El lóbulo posterior o neurohipófisis, libera dos hormonas, la oxitocina y la vasopresina o ADH, que realmente son sintetizadas por el hipotálamo y se almacenan aquí.
• Oxitocina: Actúa sobre los músculos del útero, estimulando las contracciones durante el parto. Facilita la salida de la leche como respuesta a la succión.
• Vasopresina: Es una hormona antidiurética, favoreciendo la reabsorción de agua a través de las nefronas.
El encéfalo
El hipotálamo, porción del cerebro de donde deriva la hipófisis, secreta una hormona antidiurética (que controla la excreción de agua) denominada vasopresina, que circula y se almacena en el lóbulo posterior de la hipófisis. La vasopresina controla la cantidad de agua excretada por los riñones e incrementa la presión sanguínea. El lóbulo posterior de la hipófisis también almacena una hormona fabricada por el hipotálamo llamada oxitocina. Esta hormona estimula las contracciones musculares, en especial del útero, y la excreción de leche por las glándulas mamarias.
La secreción de tres de las hormonas de la hipófisis anterior está sujeta a control hipotalámico por los factores liberadores: la secreción de tirotropina está estimulada por el factor liberador de tirotropina (TRF), y la de hormona luteinizante, por la hormona liberadora de hormona luteinizante (LHRH).
La dopamina elaborada por el hipotálamo suele inhibir la liberación de prolactina por la hipófisis anterior. Además, la liberación de la hormona de crecimiento se inhibe por la somatostatina, sintetizada también en el páncreas. Esto significa que el cerebro también funciona como una glándula.
Glándulas suprarrenales
Son dos pequeñas glándulas situadas sobre los riñones. Se distinguen en ellas dos zonas: la corteza en el exterior y la médula que ocupa la zona central.
1. Corteza: Formada por tres capas, cada una segrega diversas sustancias hormonales.
• La capa más externa segrega los mineralocorticoides, que regulan el metabolismo de los iones. Entre ellos destaca la aldosterona, cuyas funciones más notables son facilitar la retención de agua y sodio, la eliminación de potasio y la elevación de la tensión arterial.
• La capa intermedia elabora los glucocorticoides. El más importante es la cortisona,cuyas funciones fisiológicas principales consisten en la formación de glúcidos y grasas a partir de los aminoácidos de las proteinas, por lo que aumenta el catabolismo de proteinas. Disminuyen los linfocitos y eosinófilos. Aumenta la capacidad de resistencia al estrés.
• La capa más interna, segrega andrógenocorticoides, que están íntimamente relacionados con los caracteres sexuales. Se segregan tanto hormonas femeninas como masculinas, que producen su efecto fundamentalmente antes de la pubertad para, luego, disminuir su secreción.
2. Médula: Elabora las hormonas, adrenalina y noradrenalina. Influyen sobre el metabolismo de los glúcidos, favoreciendo la glucógenolisis, con lo que el organismo puede disponer en ese momento de una mayor cantidad de glucosa; elevan la presión arterial, aceleran los latidos del corazón y aumentan la frecuencia respiratoria. Se denominan también "hormonas de la emoción" porque se producen abundantemente en situaciones de estrés, terror, ansiedad, etc, de modo que permiten salir airosos de estos estados.
Tiroides
La tiroides es una glándula bilobulada situada en el cuello. Las hormonas tiroideas, la tiroxina y la triyodotironina aumentan el consumo de oxígeno y estimulan la tasa de actividad metabólica, regulan el crecimiento y la maduración de los tejidos del organismo y actúan sobre el estado de alerta físico y mental.
La tiroides también secreta una hormona denominada calcitonina, que disminuye los niveles de calcio en la sangre e inhibe su reabsorción ósea.
Glándulas paratiroides
Las glándulas paratiroides se localizan en un área cercana o están inmersas en la glándula tiroides. La hormona paratiroidea o parathormona regula los niveles sanguíneos de calcio y fósforo y estimula la reabsorción de hueso.
Las gónadas
Las gónadas (testículos y ovarios) son glándulas mixtas que en su secreción externa producen gametos y en su secreción interna producen hormonas que ejercen su acción en los órganos que intervienen en la función reproductora.
Cada gónada produce las hormonas propias de su sexo, pero también una pequeña cantidad de las del sexo contrario. El control se ejerce desde la hipófisis. (Ver: Hormonas sexuales)
Ovarios: Los ovarios son los órganos femeninos de la reproducción, o gónadas femeninas. Son estructuras pares con forma de almendra situadas a ambos lados del útero. Los folículos ováricos producen óvulos, o huevos, y también segregan un grupo de hormonas denominadas estrógenos, necesarias para el desarrollo de los órganos reproductores y de las características sexuales secundarias, como distribución de la grasa, amplitud de la pelvis, crecimiento de las mamas y vello púbico y axilar.
La progesterona ejerce su acción principal sobre la mucosa uterina en el mantenimiento del embarazo. También actúa junto a los estrógenos favoreciendo el crecimiento y la elasticidad de la vagina. Los ovarios también elaboran una hormona llamada relaxina, que actúa sobre los ligamentos de la pelvis y el cuello del útero y provoca su relajación durante el parto, facilitando de esta forma el alumbramiento.
Testículos: Las gónadas masculinas o testículos son cuerpos ovoideos pares que se encuentran suspendidos en el escroto. Las células de Leydig de los testículos producen una o más hormonas masculinas, denominadas andrógenos. La más importante es la testosterona, que estimula el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, influye sobre el crecimiento de la próstata y vesículas seminales, y estimula la actividad secretora de estas estructuras. Los testículos también contienen células que producen gametos masculinos o espermatozoides. (Ver: Hormonas sexuales)
Páncreas
La mayor parte del páncreas está formado por tejido exocrino que libera enzimas en el duodeno. Hay grupos de células endocrinas, denominados islotes de Langerhans, distribuidos por todo el tejido que secretan insulina y glucagón.
La insulina actúa sobre el metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, aumentando la tasa de utilización de la glucosa y favoreciendo la formación de proteínas y el almacenamiento de grasas. El glucagón aumenta de forma transitoria los niveles de azúcar en la sangre mediante la liberación de glucosa procedente del hígado.
Placenta
La placenta, un órgano formado durante el embarazo a partir de la membrana que rodea al feto, asume diversas funciones endocrinas de la hipófisis y de los ovarios que son importantes en el mantenimiento del embarazo.
Secreta la hormona denominada gonadotropina coriónica (o gonadotrofina) , sustancia presente en la orina durante la gestación y que constituye la base de las pruebas de embarazo.
La placenta produce progesterona y estrógenos, somatotropina coriónica (una hormona con algunas de las características de la hormona del crecimiento), lactógeno placentario y hormonas lactogénicas.
Otros órganos
Otros tejidos del organismo producen hormonas o sustancias similares. Los riñones secretan un agente denominado renina que activa la hormona angiotensina elaborada en el hígado. Esta hormona eleva a su vez la tensión arterial, y se cree que es provocada en gran parte por la estimulación de las glándulas suprarrenales.
Los riñones también elaboran una hormona llamada eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos por la médula ósea.
El tracto gastrointestinal fabrica varias sustancias que regulan las funciones del aparato digestivo, como la gastrina del estómago, que estimula la secreción ácida, y la secretina y colescistoquinina del intestino delgado, que estimulan la secreción de enzimas y hormonas pancreáticas. La colecistoquinina provoca también la contracción de la vesícula biliar.
En la década de 1980, se observó que el corazón también segregaba una hormona, llamada factor natriurético auricular, implicada en la regulación de la tensión arterial y del equilibrio hidroelectrolítico del organismo.
La confusión sobre la definición funcional del sistema endocrino se debe al descubrimiento de que muchas hormonas típicas se observan en lugares donde no ejercen una actividad hormonal. La noradrenalina está presente en las terminaciones nerviosas, donde trasmite los impulsos nerviosos.
Los componentes del sistema renina-angiotensina se han encontrado en el cerebro, donde se desconocen sus funciones. Los péptidos intestinales gastrina, colecistoquinina, péptido intestinal vasoactivo (VIP) y el péptido inhibidor gástrico (GIP) se han localizado también en el cerebro. Las endorfinas están presentes en el intestino, y la hormona del crecimiento aparece en las células de los islotes de Langerhans. En el páncreas, la hormona del crecimiento parece actuar de forma local inhibiendo la liberación de insulina y glucagón a partir de las células endocrinas.
Metabolismo hormonal
Las hormonas conocidas pertenecen a tres grupos químicos: proteínas, esteroides y aminas.
Aquellas que pertenecen al grupo de las proteínas o polipéptidos incluyen las hormonas producidas por la hipófisis anterior, paratiroides, placenta y páncreas.
En el grupo de esteroides se encuentran las hormonas de la corteza suprarrenal y las gónadas.
Las aminas son producidas por la médula suprarrenal y la tiroides.
La síntesis de hormonas tiene lugar en el interior de las células y, en la mayoría de los casos, el producto se almacena en su interior hasta que es liberado en la sangre. Sin embargo, la tiroides y los ovarios contienen zonas especiales para el almacenamiento de hormonas.
La liberación de las hormonas depende de los niveles en sangre de otras hormonas y de ciertos productos metabólicos bajo influencia hormonal, así como de la estimulación nerviosa.
La producción de las hormonas de la hipófisis anterior se inhibe cuando las producidas por la glándula diana (target) particular, la corteza suprarrenal, la tiroides o las gónadas circulan en la sangre. Por ejemplo, cuando hay una cierta cantidad de hormona tiroidea en el torrente sanguíneo la hipófisis interrumpe la producción de hormona estimulante de la tiroides hasta que el nivel de hormona tiroidea descienda. Por lo tanto, los niveles de hormonas circulantes se mantienen en un equilibrio constante.
Este mecanismo, que se conoce como homeostasis o realimentación negativa, es similar al sistema de activación de un termostato por la temperatura de una habitación para encender o apagar una caldera.
La administración prolongada procedente del exterior de hormonas adrenocorticales, tiroideas o sexuales interrumpe casi por completo la producción de las correspondientes hormonas estimulantes de la hipófisis, y provoca la atrofia temporal de las glándulas diana. Por el contrario, si la producción de las glándulas diana es muy inferior al nivel normal, la producción continua de hormona estimulante por la hipófisis produce una hipertrofia de la glándula, como en el bocio por déficit de yodo.
La liberación de hormonas está regulada también por la cantidad de sustancias circulantes en sangre, cuya presencia o utilización queda bajo control hormonal.
Los altos niveles de glucosa en la sangre estimulan la producción y liberación de insulina mientras que los niveles reducidos estimulan a las glándulas suprarrenales para producir adrenalina y glucagón; así se mantiene el equilibrio en el metabolismo de los hidratos de carbono.
De igual manera, un déficit de calcio en la sangre estimula la secreción de hormona paratiroidea, mientras que los niveles elevados estimulan la liberación de calcitonina por la tiroides.
La función endocrina está regulada también por el sistema nervioso, como lo demuestra la respuesta suprarrenal al estrés.
Los distintos órganos endocrinos están sometidos a diversas formas de control nervioso. La médula suprarrenal y la hipófisis posterior son glándulas con rica inervación y controladas de modo directo por el sistema nervioso. Sin embargo, la corteza suprarrenal, la tiroides y las gónadas, aunque responden a varios estímulos nerviosos, carecen de inervación específica y mantienen su función cuando se trasplantan a otras partes del organismo. La hipófisis anterior tiene inervación escasa, pero no puede funcionar si se trasplanta.
Se desconoce la forma en que las hormonas ejercen muchos de sus efectos metabólicos y morfológicos. Sin embargo, se piensa que los efectos sobre la función de las células se deben a su acción sobre las membranas celulares o enzimas, mediante la regulación de la expresión de los genes o mediante el control de la liberación de iones u otras moléculas pequeñas.
Aunque en apariencia no se consumen o se modifican en el proceso metabólico, las hormonas pueden ser destruidas en gran parte por degradación química. Los productos hormonales finales se excretan con rapidez y se encuentran en la orina en grandes cantidades, y también en las heces y el sudor.
Ciclos endocrinos
El sistema endocrino ejerce un efecto regulador sobre los ciclos de la reproducción, incluyendo el desarrollo de las gónadas, el periodo de madurez funcional y su posterior envejecimiento, así como el ciclo menstrual y el periodo de gestación. El patrón cíclico del estro, que es el periodo durante el cual es posible el apareamiento fértil en los animales, está regulado también por hormonas.
La pubertad, la época de maduración sexual, está determinada por un aumento de la secreción de hormonas hipofisarias estimuladoras de las gónadas o gonadotropinas, que producen la maduración de los testículos u ovarios y aumentan la secreción de hormonas sexuales. A su vez, las hormonas sexuales actúan sobre los órganos sexuales auxiliares y el desarrollo sexual general.
Pubertad femenina.
En la mujer, la pubertad está asociada con el inicio de la menstruación y de la ovulación. La ovulación, que es la liberación de un óvulo de un folículo ovárico, se produce aproximadamente cada 28 días, entre el día 10 y el 14 del ciclo menstrual en la mujer. La primera parte del ciclo está marcada por el periodo menstrual, que abarca un promedio de tres a cinco días, y por la maduración del folículo ovárico bajo la influencia de la hormona foliculoestimulante procedente de la hipófisis.
Después de la ovulación y bajo la influencia de otra hormona, la llamada luteinizante, el folículo vacío forma un cuerpo endocrino denominado cuerpo lúteo, que secreta progesterona, estrógenos, y es probable que durante el embarazo, relaxina.
La progesterona y los estrógenos preparan la mucosa uterina para el embarazo. Si éste no se produce, el cuerpo lúteo involuciona, y la mucosa uterina, privada del estímulo hormonal, se desintegra y descama produciendo la hemorragia menstrual. El patrón rítmico de la menstruación está explicado por la relación recíproca inhibición-estimulación entre los estrógenos y las hormonas hipofisarias estimulantes de las gónadas.
Si se produce el embarazo, la secreción placentaria de gonadotropinas, progesterona y estrógenos mantiene el cuerpo lúteo y la mucosa uterina, y prepara las mamas para la producción de leche o lactancia. La secreción de estrógenos y progesterona es elevada durante el embarazo y alcanza su nivel máximo justo antes del nacimiento. La lactancia se produce poco después del parto, presumiblemente como resultado de los cambios en el equilibrio hormonal tras la separación de la placenta.
Con el envejecimiento progresivo de los ovarios, y el descenso de su producción de estrógenos, tiene lugar la menopausia. En este periodo la secreción de gonadotropinas aumenta como resultado de la ausencia de inhibición estrogénica. En el hombre el periodo correspondiente está marcado por una reducción gradual de la secreción de andrógenos.
Trastornos de la función endocrina
Las alteraciones en la producción endocrina se pueden clasificar como de hiperfunción (exceso de actividad) o hipofunción (actividad insuficiente). La hiperfunción de una glándula puede estar causada por un tumor productor de hormonas que es benigno o, con menos frecuencia, maligno. La hipofunción puede deberse a defectos congénitos, cáncer, lesiones inflamatorias, degeneración, trastornos de la hipófisis que afectan a los órganos diana, traumatismos, o, en el caso de enfermedad tiroidea, déficit de yodo. La hipofunción puede ser también resultado de la extirpación quirúrgica de una glándula o de la destrucción por radioterapia.
La hiperfunción de la hipófisis anterior con sobreproducción de hormona del crecimiento provoca en ocasiones gigantismo o acromegalia, o si se produce un exceso de producción de hormona estimulante de la corteza suprarrenal, puede resultar un grupo de síntomas conocidos como síndrome de Cushing que incluye hipertensión, debilidad, policitemia, estrías cutáneas purpúreas, y un tipo especial de obesidad. La deficiencia de la hipófisis anterior conduce a enanismo (si aparece al principio de la vida), ausencia de desarrollo sexual, debilidad, y en algunas ocasiones desnutrición grave.
Una disminución de la actividad de la corteza suprarrenal origina la enfermedad de Addison, mientras que la actividad excesiva puede provocar el síndrome de Cushing u originar virilismo, aparición de caracteres sexuales secundarios masculinos en mujeres y niños.
Las alteraciones de la función de las gónadas afecta sobre todo al desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios.
Las deficiencias tiroideas producen cretinismo y enanismo en el lactante, y mixedema, caracterizado por rasgos toscos y disminución de las reacciones físicas y mentales, en el adulto. La hiperfunción tiroidea (enfermedad de Graves, bocio tóxico) se caracteriza por abultamiento de los ojos, temblor y sudoración, aumento de la frecuencia del pulso, palpitaciones cardiacas e irritabilidad nerviosa.
La diabetes insípida se debe al déficit de hormona antidiurética, y la diabetes mellitus, a un defecto en la producción de la hormona pancreática insulina, o puede ser consecuencia de una respuesta inadecuada del organismo.
Fuente Internet:
http://www.uprm.edu/biology/profs/velez/endocrino.htm
Es propiedad: www.profesorenlinea.cl
sábado, 4 de junio de 2011
Sistema Nervioso Autónomo
El sistema nervioso autónomo, junto con el sistema nervioso somático, forma parte del sistema nervioso periférico. El sistema nervioso autónomo o vegetativo controla y regula todas las actividades metabólicas del organismo, con lo cual es de suma importancia la relación que tiene con el sistema endocrino. Se activa a través de centros nerviosos ubicados en áreas de la corteza cerebral, en el hipotálamo, en el tronco encefálico y en la médula espinal. Tiene la característica de ser eferente, donde los impulsos se dirigen desde el sistema nervioso central hacia los órganos periféricos.
El sistema nervioso autónomo se distribuye por todo el sistema nervioso central y somático. Se encarga de regular las acciones involuntarias, inervando las musculaturas lisa y estriada cardíaca. Interviene en la secreción de estructuras glandulares, en la contracción y dilatación arteriovenosa, en la motilidad gastrointestinal, en la regulación de la frecuencia cardíaca, en la dilatación y contracción de las pupilas y en los procesos respiratorios, circulatorios y digestivos. Además controla en forma parcial la tensión arterial, la temperatura del organismo, la sudoración y el vaciado de la vejiga, entre muchas acciones más. Como puede notarse, regula el funcionamiento visceral al procesar y controlar la información inconsciente o involuntaria en coordinación con el sistema nervioso central. Las fibras nerviosas que emergen del sistema nervioso central hacen sinapsis con las neuronas presentes en estructuras ganglionares autónomas en lugar de arribar directamente a los órganos efectores, como sucede en el sistema nervioso somático. Es por ello que se reconocen fibras preganglionares (presinápticas) que nacen del cerebro o de la médula espinal y fibras posganglionares (possinápticas) que llegan a los músculos lisos y cardíacos de los distintos órganos efectores internos.
El sistema nervioso autónomo está formado por dos componentes, el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. Ambos están conformados por neuronas que dan origen a fibras nerviosas pre y posganglionares, ganglios autónomos y plexos nerviosos. Tanto el componente simpático como el parasimpático poseen fibras nerviosas aferentes y eferentes. La actividad del sistema simpático requiere gasto de energía, mientras que el parasimpático la conserva. La mayoría de los órganos del cuerpo reciben inervación simpática y parasimpática, con respuestas casi siempre opuestas.
SISTEMA NERVIOSO SIMPÁTICO
Está formado por una serie de ganglios situados en anterolateral (ventrolateral) de la columna vertebral, hacia los dos lados y de manera simétrica. El grupo de ganglios permanece unido por fibras nerviosas longitudinales, lo que da lugar a la formación de dos troncos llamados cadena del simpático, que se extienden desde la base del cráneo hasta el cóccix. Cada cadena del simpático está formada por tres ganglios cervicales (superior, medio e inferior), once o doce ganglios torácicos, cinco lumbares y cinco sacros. El ganglio cervical inferior puede unirse al primer ganglio torácico, formando el llamado ganglio estrellado. Los ganglios se unen a los nervios espinales mediante ramos comunicantes que emergen del propio nervio o de sus ramas ventrales. Los ramos comunicantes pueden ser blancos, por donde pasan fibras nerviosas mielínicas, o grises con fibras nerviosas amielínicas. Todos los nervios espinales torácicos y los dos primeros nervios lumbares emiten los dos tipos de ramos comunicantes. Los nervios espinales lumbares del tercero al quinto, los nervios sacros y los coccígeos poseen tan solo ramos comunicantes grises.
Los nervios del sistema simpático se originan en la médula espinal. Los cuerpos neuronales preganglionares se ubican dentro del asta intermedio lateral de la sustancia gris. Estos somas se conectan con axones descendentes autónomos originados en centros nerviosos de la corteza cerebral, del hipotálamo y del bulbo raquídeo. Sus fibras axónicas eferentes emergen del asta ventral (anterior) de la médula espinal en el tramo que va desde el primer segmento torácico hasta el segundo segmento lumbar (T1-L2). Es así como acompañan a las fibras somáticas motoras de los doce pares de nervios espinales torácicos y de los dos primeros pares de nervios espinales lumbares. Tras un breve trayecto, las fibras simpáticas preganglionares abandonan el nervio espinal por el ramo comunicante blanco para llegar a los ganglios paravertebrales de la cadena simpática. Una vez dentro del ganglio, las fibras simpáticas preganglionares pueden:
-Efectuar sinapsis con las células neuronales posganglionares. Las fibras posganglionares se dirigen al nervio raquídeo a través del ramo comunicante gris (1 en el esquema de abajo).
-Continuar desplazándose en forma ascendente (hacia craneal) o descendente (hacia caudal) por la cadena ganglionar simpática hasta llegar a otros ganglios para hacer sinapsis por encima o por debajo del ganglio por el que ingresaron (2 en el esquema).
-Continuar su trayecto dentro de la cadena simpática hasta los ganglios prevertebrales o colaterales para establecer sinapsis con las neuronas presentes en su interior (3 en el esquema). Los ganglios prevertebrales se sitúan fuera de la cadena simpática, por delante de la arteria aorta. También son llamados ganglios preaórticos o colaterales. Algunos ejemplos de estos ganglios son los cervicales, los ganglios celíacos, mesentéricos o aórtico.
De acuerdo a lo señalado, las fibras nerviosas posganglionares se originan en los ganglios paravertebrales o en los ganglios prevertebrales. Aquellas que van por el ramo comunicante gris son de muy fino calibre. Se dirigen hacia diversas zonas del cuerpo junto con los nervios espinales que inervan a los músculos esqueléticos. Tienen por función controlar la actividad de los vasos sanguíneos, los músculos erectores del pelo y las glándulas sudoríparas. Estas pequeñas fibras posganglionares representan el 8-10% de las fibras contenidas en los nervios esqueléticos.
En general, las fibras nerviosas preganglionares del sistema simpático son más cortas que las fibras posganglionares, debido a que el segundo cuerpo neuronal, dentro del ganglio paravertebral, está más cerca de la médula espinal. No obstante, cuando la sinapsis se produce en ganglios colaterales, las fibras preganglionares resultan más largas. Llegan a los ganglios colaterales por medio de nervios llamados esplácnicos (viscerales) que se originan en la región torácica. El nervio esplácnico mayor surge de los segmentos torácicos quinto al noveno (T5-T9), aunque esta disposición es variable según algunos autores. Atraviesa el diafragma para llegar al ganglio paravertebral. El nervio esplácnico menor nace del segmento T10-T11 y el nervio esplácnico inferior del segmento T12.
Las fibras preganglionares simpáticas que inervan las áreas de la cabeza y del cuello inician su recorrido entre el primero y el tercero segmento torácico (T1-T3) de la médula espinal. Luego de pasar por el ramo comunicante blanco llegan al ganglio simpático, continuando su recorrido como fibras preganglionares hasta hacer sinapsis en alguno de los tres ganglios cervicales colaterales. Las fibras posganglionares se dirigen a los efectores periféricos de la cabeza o a los órganos abdominales y pelvianos por medio de plexos periarteriales o nervios espinales. Algunos ejemplos de órganos inervados por el sistema nervioso simpático se resumen a continuación.
Ojos y anexos
Las fibras nerviosas posganglionares provenientes del ganglio cervical superior transitan hacia la cavidad orbital por medio de los plexos periarteriales de la arteria carótida interna y de la arteria oftálmica. Luego los nervios ciliares ingresan a los ojos para inervar las fibras musculares del iris. Al activarse el sistema simpático se produce dilatación pupilar (midriasis).
Las glándulas lagrimales reciben inervación simpática a través de las fibras posganglionares, que llegan desde los ganglios cervicales superior y medio y siguen por los plexos perivasculares de la carótida interna. Luego, la rama lagrimal inerva las glándulas. El sistema simpático inhibe la producción de lágrimas por producir vasoconstricción sanguínea.
Glándulas salivales
Las fibras nerviosas preganglionares que inervan las glándulas parótidas, submandibulares y sublinguales hacen sinapsis en los ganglios cervicales superior y medio. Las fibras posganglionares se dirigen a los plexos perivasculares de la arteria carótida externa hasta llegar a cada glándula. El sistema simpático provoca reducción de la irrigación sanguínea a nivel glandular, lo que ocasiona inhibición en la producción de saliva y sequedad de la boca.
Corazón
Es inervado por fibras preganglionares que hacen sinapsis en los ganglios cervicales y en los primeros segmentos torácicos. Las fibras nerviosas posganglionares llegan al plexo cardíaco para la inervación de las arterias coronarias y de los nodos sinusal y auriculoventricular.
Sistema digestivo
La porción comprendida entre el estómago y la parte final del colon transverso está inervada por fibras nerviosas provenientes de los segmentos T5-T11. Tras abandonar la médula espinal, las fibras preganglionares pasan por el nervio raquídeo respectivo y se dirigen por los nervios esplácnicos mayor y menor hasta el ganglio celíaco y mesentérico craneal (superior), donde se produce la sinapsis. Las fibras posganglionares llegan a los órganos digestivos señalados por medio de plexos perivasculares. Las fibras nerviosas que irrigan el tramo del sistema digestivo comprendido entre el colon descendente y el recto parten de los segmentos medulares T12-L2. Las fibras preganglionares van por los nervios esplácnicos mayor y menor y hacen sinapsis en el ganglio mesentérico caudal (inferior). La actividad del sistema simpático produce inhibición de la motilidad gastrointestinal, de la secreción glandular y contracción de todos los esfínteres. Debe notarse que la vía nerviosa simpática incluye solamente dos neuronas, con lo cual se establece una sola sinapsis por cada grupo de fibras pre y posganglionares y en un solo ganglio, sea paravertebral o prevertebral. La inervación simpática de las glándulas adrenales, estructuras de secreción endocrina situadas por encima de los riñones, no presenta ganglios en su recorrido. En efecto, las fibras nerviosas preganglionares procedentes del asta intermediolateral de la médula espinal llegan a la porción interna de las adrenales (médula adrenal) sin interrupciones. Recién hacen sinapsis sobre células neuronales modificadas que tienen por función segregar adrenalina y noradrenalina, hormonas que son volcadas hacia la sangre en determinadas situaciones. En la médula adrenal se produce alrededor del 80% de la secreción de adrenalina y el 20% de noradrenalina, neurotransmisores propios del sistema nervioso simpático, como se describirá más adelante. Además de los componentes viscerales señalados, los segmentos T1-L2 de la porción intermediolateral de la médula espinal inervan estructuras periféricas. A través de los ramos comunicantes grises, las fibras posganglionares acompañan a los nervios somáticos hasta los efectores ubicados en los vasos sanguíneos, las glándulas sudoríparas y los músculos erectores del pelo. La estimulación simpática produce vasoconstricción, sudoración y erección pilosa en la zona inervada. La vasoconstricción es a nivel arterial, arteriolar y venular, sin acción a nivel capilar. Respecto de la sudoración y la estimulación de los pelos también existe ingerencia de estructuras centrales como el hipotálamo. Las fibras simpáticas aferentes tienen por función detectar y llevar la información de las sensaciones de los órganos internos hacia el sistema nervioso central. Las fibras nerviosas aferentes que proceden de las paredes de las vísceras y de las venas y arterias se inician como terminaciones nerviosas, llegan a los ganglios prevertebrales, luego a los nervios esplácnicos, atraviesan el ganglio simpático paravertebral y van por el ramo comunicante blanco a las raíces dorsales de los nervios espinales. Las fibras aferentes alcanzan el asta intermediolateral de la médula espinal para unirse a los cuerpos neuronales preganglionares. Si las fibras simpáticas aferentes provienen de las extremidades o de áreas superficiales, llegan directamente a la raíz posterior del nervio espinal correspondiente. La actividad del sistema nervioso simpático se pone de manifiesto cuando el sujeto está frente a situaciones extremas, donde el estrés impone la lucha o la huida. Mediante algunas de las manifestaciones detalladas en la siguiente tabla, prepara al organismo ante la emergencia.
SISTEMA NERVIOSO PARASIMPÁTICO
Se origina a partir del tronco encefálico (mesencéfalo, puente de Varolio y bulbo raquídeo) y del segmento sacro de la médula espinal, con lo cual tiene una distribución craneosacra. Desde el sistema nervioso central, las fibras nerviosas preganglionares del sistema parasimpático se originan en los núcleos de los pares craneales IIIº, VIIº, IXº y Xº, y en los nervios espinales sacros segundo, tercero y cuarto (S2 a S4). La mayoría de las fibras nerviosas parasimpáticas están contenidas en el nervio neumogástrico o nervio vago (Xº par), que inerva todas las estructuras contenidas en las cavidades torácica y abdominal. Los ganglios que contiene el parasimpático son más pequeños que los del sistema simpático. Se ubican en las paredes de las vísceras, con lo cual las fibras preganglionares, procedentes del tronco encefálico y del segmento sacro de la médula espinal son mucho más largas que las del sistema simpático. Llegan sin interrupciones hasta la superficie de la estructura que han de inervar para establecer sinapsis con los somas neuronales. De las paredes nacen las fibras posganglionares parasimpáticas, más cortas que las del simpático, que se ramifican inervando al respectivo órgano. En la parte craneal, las vías preganglionares del parasimpático se ubican en núcleos viscerales del tronco encefálico. Las fibras preganglionares del nervio motor ocular común (IIIº par) hacen sinapsis con los somas neuronales del ganglio ciliar, donde nacen las fibras nerviosas posganglionares que van a inervar los músculos extrínsecos del ojo y los esfínteres pupilares. Las fibras preganglionares del nervio facial (VIIº par) hacen sinapsis en el ganglio pterigopalatino y submandibular. Las fibras posganglionares llegan hasta las glándulas lagrimales y nasales, y hasta las glándulas salivales submandibulares y sublinguales. Las fibras preganglionares correspondientes al nervio craneal glosofaríngeo (IXº par) hacen sinapsis y van a inervar las glándulas parótidas. El nervio vago transporta la mayor cantidad de fibras preganglionares parasimpáticas. En su recorrido descendente envía fibras nerviosas hacia la faringe, laringe, tráquea, bronquios, pulmones, bazo, esófago, estómago, intestino delgado, hígado, páncreas, ciego, colon ascendente y colon transverso. Las fibras preganglionares se dirigen a los ganglios y plexos ubicados en el interior de los órganos mencionados. Las fibras preganglionares procedentes de la porción S2-S4 de la médula espinal van por las ramas ventrales de los correspondientes nervios espinales y hacen sinapsis en los plexos viscerales pelvianos, donde las fibras nerviosas posganglionares del nervio pélvico van a inervar al colon descendente, al recto, la vejiga urinaria y los órganos reproductores.
Inervación del Sistema Nervioso Parasimpático
Los efectos del sistema parasimpático son generalmente opuestos a los del simpático. La activación del sistema nervioso parasimpático se relaciona con todos los sucesos internos que requieren recuperar energías y que llevan al reposo y a la relajación. La acción del parasimpático se presenta, por ejemplo, al terminar un ejercicio físico donde disminuye la frecuencia cardíaca y respiratoria o luego de comer, donde aumentan las secreciones gastroentéricas y el peristaltismo, y se reduce el flujo de sangre al cerebro ocasionando la típica somnolencia. El sistema parasimpático también estimula la secreción glandular, la producción de orina, la defecación y la aparición de náuseas y vómitos.
Se dijo anteriormente que la acción del sistema parasimpático era opuesta a la del simpático. No obstante no son del todo antagónicos, ya que actúan controlando las acciones del organismo de manera armónica, salvo en situaciones de estrés, ira o miedo, donde el sistema simpático es el primero en reaccionar.
NEUROTRANSMISORES Y RECEPTORES DEL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO
Los neurotransmisores son sustancias químicas producidas por las neuronas y liberadas en las terminaciones nerviosas. Reaccionan con receptores específicos de la membrana celular generando respuestas de excitación o inhibición en los órganos efectores. La función de los neurotransmisores es permitir la transmisión de los impulsos nerviosos entre las neuronas en forma unidireccional por medio de la sinapsis. El neurotransmisor que actúa en las neuronas preganglionares del sistema nervioso simpático y parasimpático es la acetilcolina. Las fibras nerviosas posganglionares del sistema parasimpático también liberan acetilcolina como neurotransmisor, con lo cual en su conjunto se las denomina fibras colinérgicas. La estimulación de las fibras posganglionares simpáticas está mediada por neurotransmisores como la epinefrina (adrenalina) y la norepinefrina (noradrenalina). A esas fibras nerviosas se las llama adrenérgicas. Cabe aclarar que aquellas fibras posganglionares simpáticas que inervan algunos vasos sanguíneos de músculos esqueléticos y de glándulas sudoríparas son colinérgicas, puesto que poseen acetilcolina como neurotransmisor. La norepinefrina y la acetilcolina producen efectos simpáticos y parasimpáticos respectivamente, al actuar sobre los diferentes órganos. Ambas sustancias se almacenan en vesículas sinápticas de los terminales axónicos y se eliminan por exocitosis. En general, los neurotransmisores alteran el funcionamiento de otras células en forma breve o más duradera al ocupar receptores específicos. Un estímulo es toda transformación que ocurre en el medio capaz de generar una respuesta por parte del cuerpo. Las estructuras con capacidad para interpretar los diversos estímulos que experimentan a diario los organismos se denominan receptores, cuya misión es transformar al estímulo en impulsos nerviosos. Los receptores son componentes proteínicos o glucoproteicos de la membrana plasmática celular o del citoplasma con capacidad para unirse en forma específica e identificar a determinados neurotransmisores y hormonas con la finalidad de interactuar en el metabolismo celular.
Receptores colinérgicos
Son proteínas específicas que reaccionan ante la unión con la acetilcolina. Presentes en el sistema nervioso central y periférico, los receptores colinérgicos se ubican en las membranas possinápticas. Estos receptores pueden ser nicotínicos y muscarínicos, denominados así porque tanto la nicotina en los receptores nicotínicos como la muscarina en los muscarínicos simulan los afectos propios de la acetilcolina.
Los receptores nicotínicos están en las neuronas posganglionares del sistema simpático, parasimpático y en la unión mioneural presente en las membranas de las fibras del músculo estriado esquelético. Se clasifican como N1 los que están en los ganglios autónomos y en la médula adrenal, y N2 los presentes en la musculatura esquelética. La acción de la acetilcolina sobre los receptores nicotínicos provoca despolarización y activación en las estructuras mencionadas.
Los receptores muscarínicos se ubican en las fibras posganglionares parasimpáticas de las glándulas, del músculo cardíaco y del músculo liso, como también en algunos vasos sanguíneos de músculos esqueléticos y de glándulas sudoríparas inervados por el sistema simpático. Cuando los receptores muscarínicos son estimulados por la acetilcolina ocasionan excitación (contracción de las pupilas) o relajación (esfínteres del sistema digestivo), es decir, efectos parasimpático miméticos. En las glándulas sudoríparas con inervación posganglionar simpática se produce un aumento de la sudoración. Se reconocen receptores M1 en las neuronas del sistema nervioso central, M2 en el músculo cardíaco y liso, M3 en el tejido glandular y en la musculatura lisa vascular y M4 en el páncreas y pulmones.
Receptores adrenérgicos
Son estructuras asociadas a proteínas que son activadas por los neurotransmisores epinefrina y norepinefrina. Estas sustancias, que pertenecen al grupo de las catecolaminas, se sitúan en las fibras nerviosas posganglionares del sistema simpático. Hay dos tipos de receptores adrenérgicos denominados alfa y beta, cada uno subdivididos en dos clases, alfa 1, alfa 2, beta 1 y beta 2. Los receptores adrenérgicos reciben estimulación por parte de la adrenalina y la noradrenalina, donde en la gran mayoría de los casos los receptores alfa 1 y beta 1 producen reacciones excitatorias y los alfa 2 y beta 2 reacciones inhibitorias. Los receptores alfa 1 producen contracción de las vísceras abdominales y de los músculos lisos de los vasos sanguíneos. Los beta 1 producen aumento de la frecuencia cardíaca y de la fuerza de contracción del miocardio como también mayor secreción de algunas hormonas. Los receptores alfa 2 relajan la musculatura lisa de los vasos sanguíneos e inhiben la secreción pancreática de insulina. Los neurotransmisores adrenérgicos sobre receptores beta 2 producen contracción de las vísceras abdominales y del músculo liso de los vasos sanguíneos.
Cuando la adrenalina y la noradrenalina actúan sobre los receptores adrenérgicos ocasionan efectos simpático miméticos, que preparan al organismo para la lucha o la huida. Es así como se produce aumento en la frecuencia cardíaca y respiratoria, dilatación de las pupilas y mayor riego sanguíneo hacia órganos esenciales.
Como síntesis final, la principal función del sistema nervioso autónomo es mantener el control de los órganos y tejidos en condiciones fisiológicas. Para ello actúa produciendo contracción y relajación sobre la musculatura lisa y cardíaca, estimulando o inhibiendo la secreción de las glándulas endocrinas y exocrinas y regulando determinadas etapas del metabolismo. La mayoría de los órganos tienen inervación simpática y parasimpática, siendo el hipotálamo el encargado de controlar y mantener el equilibrio entre ambos.
El sistema nervioso autónomo se distribuye por todo el sistema nervioso central y somático. Se encarga de regular las acciones involuntarias, inervando las musculaturas lisa y estriada cardíaca. Interviene en la secreción de estructuras glandulares, en la contracción y dilatación arteriovenosa, en la motilidad gastrointestinal, en la regulación de la frecuencia cardíaca, en la dilatación y contracción de las pupilas y en los procesos respiratorios, circulatorios y digestivos. Además controla en forma parcial la tensión arterial, la temperatura del organismo, la sudoración y el vaciado de la vejiga, entre muchas acciones más. Como puede notarse, regula el funcionamiento visceral al procesar y controlar la información inconsciente o involuntaria en coordinación con el sistema nervioso central. Las fibras nerviosas que emergen del sistema nervioso central hacen sinapsis con las neuronas presentes en estructuras ganglionares autónomas en lugar de arribar directamente a los órganos efectores, como sucede en el sistema nervioso somático. Es por ello que se reconocen fibras preganglionares (presinápticas) que nacen del cerebro o de la médula espinal y fibras posganglionares (possinápticas) que llegan a los músculos lisos y cardíacos de los distintos órganos efectores internos.
El sistema nervioso autónomo está formado por dos componentes, el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático. Ambos están conformados por neuronas que dan origen a fibras nerviosas pre y posganglionares, ganglios autónomos y plexos nerviosos. Tanto el componente simpático como el parasimpático poseen fibras nerviosas aferentes y eferentes. La actividad del sistema simpático requiere gasto de energía, mientras que el parasimpático la conserva. La mayoría de los órganos del cuerpo reciben inervación simpática y parasimpática, con respuestas casi siempre opuestas.
SISTEMA NERVIOSO SIMPÁTICO
Está formado por una serie de ganglios situados en anterolateral (ventrolateral) de la columna vertebral, hacia los dos lados y de manera simétrica. El grupo de ganglios permanece unido por fibras nerviosas longitudinales, lo que da lugar a la formación de dos troncos llamados cadena del simpático, que se extienden desde la base del cráneo hasta el cóccix. Cada cadena del simpático está formada por tres ganglios cervicales (superior, medio e inferior), once o doce ganglios torácicos, cinco lumbares y cinco sacros. El ganglio cervical inferior puede unirse al primer ganglio torácico, formando el llamado ganglio estrellado. Los ganglios se unen a los nervios espinales mediante ramos comunicantes que emergen del propio nervio o de sus ramas ventrales. Los ramos comunicantes pueden ser blancos, por donde pasan fibras nerviosas mielínicas, o grises con fibras nerviosas amielínicas. Todos los nervios espinales torácicos y los dos primeros nervios lumbares emiten los dos tipos de ramos comunicantes. Los nervios espinales lumbares del tercero al quinto, los nervios sacros y los coccígeos poseen tan solo ramos comunicantes grises.
Los nervios del sistema simpático se originan en la médula espinal. Los cuerpos neuronales preganglionares se ubican dentro del asta intermedio lateral de la sustancia gris. Estos somas se conectan con axones descendentes autónomos originados en centros nerviosos de la corteza cerebral, del hipotálamo y del bulbo raquídeo. Sus fibras axónicas eferentes emergen del asta ventral (anterior) de la médula espinal en el tramo que va desde el primer segmento torácico hasta el segundo segmento lumbar (T1-L2). Es así como acompañan a las fibras somáticas motoras de los doce pares de nervios espinales torácicos y de los dos primeros pares de nervios espinales lumbares. Tras un breve trayecto, las fibras simpáticas preganglionares abandonan el nervio espinal por el ramo comunicante blanco para llegar a los ganglios paravertebrales de la cadena simpática. Una vez dentro del ganglio, las fibras simpáticas preganglionares pueden:
-Efectuar sinapsis con las células neuronales posganglionares. Las fibras posganglionares se dirigen al nervio raquídeo a través del ramo comunicante gris (1 en el esquema de abajo).
-Continuar desplazándose en forma ascendente (hacia craneal) o descendente (hacia caudal) por la cadena ganglionar simpática hasta llegar a otros ganglios para hacer sinapsis por encima o por debajo del ganglio por el que ingresaron (2 en el esquema).
-Continuar su trayecto dentro de la cadena simpática hasta los ganglios prevertebrales o colaterales para establecer sinapsis con las neuronas presentes en su interior (3 en el esquema). Los ganglios prevertebrales se sitúan fuera de la cadena simpática, por delante de la arteria aorta. También son llamados ganglios preaórticos o colaterales. Algunos ejemplos de estos ganglios son los cervicales, los ganglios celíacos, mesentéricos o aórtico.
De acuerdo a lo señalado, las fibras nerviosas posganglionares se originan en los ganglios paravertebrales o en los ganglios prevertebrales. Aquellas que van por el ramo comunicante gris son de muy fino calibre. Se dirigen hacia diversas zonas del cuerpo junto con los nervios espinales que inervan a los músculos esqueléticos. Tienen por función controlar la actividad de los vasos sanguíneos, los músculos erectores del pelo y las glándulas sudoríparas. Estas pequeñas fibras posganglionares representan el 8-10% de las fibras contenidas en los nervios esqueléticos.
En general, las fibras nerviosas preganglionares del sistema simpático son más cortas que las fibras posganglionares, debido a que el segundo cuerpo neuronal, dentro del ganglio paravertebral, está más cerca de la médula espinal. No obstante, cuando la sinapsis se produce en ganglios colaterales, las fibras preganglionares resultan más largas. Llegan a los ganglios colaterales por medio de nervios llamados esplácnicos (viscerales) que se originan en la región torácica. El nervio esplácnico mayor surge de los segmentos torácicos quinto al noveno (T5-T9), aunque esta disposición es variable según algunos autores. Atraviesa el diafragma para llegar al ganglio paravertebral. El nervio esplácnico menor nace del segmento T10-T11 y el nervio esplácnico inferior del segmento T12.
Las fibras preganglionares simpáticas que inervan las áreas de la cabeza y del cuello inician su recorrido entre el primero y el tercero segmento torácico (T1-T3) de la médula espinal. Luego de pasar por el ramo comunicante blanco llegan al ganglio simpático, continuando su recorrido como fibras preganglionares hasta hacer sinapsis en alguno de los tres ganglios cervicales colaterales. Las fibras posganglionares se dirigen a los efectores periféricos de la cabeza o a los órganos abdominales y pelvianos por medio de plexos periarteriales o nervios espinales. Algunos ejemplos de órganos inervados por el sistema nervioso simpático se resumen a continuación.
Ojos y anexos
Las fibras nerviosas posganglionares provenientes del ganglio cervical superior transitan hacia la cavidad orbital por medio de los plexos periarteriales de la arteria carótida interna y de la arteria oftálmica. Luego los nervios ciliares ingresan a los ojos para inervar las fibras musculares del iris. Al activarse el sistema simpático se produce dilatación pupilar (midriasis).
Las glándulas lagrimales reciben inervación simpática a través de las fibras posganglionares, que llegan desde los ganglios cervicales superior y medio y siguen por los plexos perivasculares de la carótida interna. Luego, la rama lagrimal inerva las glándulas. El sistema simpático inhibe la producción de lágrimas por producir vasoconstricción sanguínea.
Glándulas salivales
Las fibras nerviosas preganglionares que inervan las glándulas parótidas, submandibulares y sublinguales hacen sinapsis en los ganglios cervicales superior y medio. Las fibras posganglionares se dirigen a los plexos perivasculares de la arteria carótida externa hasta llegar a cada glándula. El sistema simpático provoca reducción de la irrigación sanguínea a nivel glandular, lo que ocasiona inhibición en la producción de saliva y sequedad de la boca.
Corazón
Es inervado por fibras preganglionares que hacen sinapsis en los ganglios cervicales y en los primeros segmentos torácicos. Las fibras nerviosas posganglionares llegan al plexo cardíaco para la inervación de las arterias coronarias y de los nodos sinusal y auriculoventricular.
Sistema digestivo
La porción comprendida entre el estómago y la parte final del colon transverso está inervada por fibras nerviosas provenientes de los segmentos T5-T11. Tras abandonar la médula espinal, las fibras preganglionares pasan por el nervio raquídeo respectivo y se dirigen por los nervios esplácnicos mayor y menor hasta el ganglio celíaco y mesentérico craneal (superior), donde se produce la sinapsis. Las fibras posganglionares llegan a los órganos digestivos señalados por medio de plexos perivasculares. Las fibras nerviosas que irrigan el tramo del sistema digestivo comprendido entre el colon descendente y el recto parten de los segmentos medulares T12-L2. Las fibras preganglionares van por los nervios esplácnicos mayor y menor y hacen sinapsis en el ganglio mesentérico caudal (inferior). La actividad del sistema simpático produce inhibición de la motilidad gastrointestinal, de la secreción glandular y contracción de todos los esfínteres. Debe notarse que la vía nerviosa simpática incluye solamente dos neuronas, con lo cual se establece una sola sinapsis por cada grupo de fibras pre y posganglionares y en un solo ganglio, sea paravertebral o prevertebral. La inervación simpática de las glándulas adrenales, estructuras de secreción endocrina situadas por encima de los riñones, no presenta ganglios en su recorrido. En efecto, las fibras nerviosas preganglionares procedentes del asta intermediolateral de la médula espinal llegan a la porción interna de las adrenales (médula adrenal) sin interrupciones. Recién hacen sinapsis sobre células neuronales modificadas que tienen por función segregar adrenalina y noradrenalina, hormonas que son volcadas hacia la sangre en determinadas situaciones. En la médula adrenal se produce alrededor del 80% de la secreción de adrenalina y el 20% de noradrenalina, neurotransmisores propios del sistema nervioso simpático, como se describirá más adelante. Además de los componentes viscerales señalados, los segmentos T1-L2 de la porción intermediolateral de la médula espinal inervan estructuras periféricas. A través de los ramos comunicantes grises, las fibras posganglionares acompañan a los nervios somáticos hasta los efectores ubicados en los vasos sanguíneos, las glándulas sudoríparas y los músculos erectores del pelo. La estimulación simpática produce vasoconstricción, sudoración y erección pilosa en la zona inervada. La vasoconstricción es a nivel arterial, arteriolar y venular, sin acción a nivel capilar. Respecto de la sudoración y la estimulación de los pelos también existe ingerencia de estructuras centrales como el hipotálamo. Las fibras simpáticas aferentes tienen por función detectar y llevar la información de las sensaciones de los órganos internos hacia el sistema nervioso central. Las fibras nerviosas aferentes que proceden de las paredes de las vísceras y de las venas y arterias se inician como terminaciones nerviosas, llegan a los ganglios prevertebrales, luego a los nervios esplácnicos, atraviesan el ganglio simpático paravertebral y van por el ramo comunicante blanco a las raíces dorsales de los nervios espinales. Las fibras aferentes alcanzan el asta intermediolateral de la médula espinal para unirse a los cuerpos neuronales preganglionares. Si las fibras simpáticas aferentes provienen de las extremidades o de áreas superficiales, llegan directamente a la raíz posterior del nervio espinal correspondiente. La actividad del sistema nervioso simpático se pone de manifiesto cuando el sujeto está frente a situaciones extremas, donde el estrés impone la lucha o la huida. Mediante algunas de las manifestaciones detalladas en la siguiente tabla, prepara al organismo ante la emergencia.
SISTEMA NERVIOSO PARASIMPÁTICO
Se origina a partir del tronco encefálico (mesencéfalo, puente de Varolio y bulbo raquídeo) y del segmento sacro de la médula espinal, con lo cual tiene una distribución craneosacra. Desde el sistema nervioso central, las fibras nerviosas preganglionares del sistema parasimpático se originan en los núcleos de los pares craneales IIIº, VIIº, IXº y Xº, y en los nervios espinales sacros segundo, tercero y cuarto (S2 a S4). La mayoría de las fibras nerviosas parasimpáticas están contenidas en el nervio neumogástrico o nervio vago (Xº par), que inerva todas las estructuras contenidas en las cavidades torácica y abdominal. Los ganglios que contiene el parasimpático son más pequeños que los del sistema simpático. Se ubican en las paredes de las vísceras, con lo cual las fibras preganglionares, procedentes del tronco encefálico y del segmento sacro de la médula espinal son mucho más largas que las del sistema simpático. Llegan sin interrupciones hasta la superficie de la estructura que han de inervar para establecer sinapsis con los somas neuronales. De las paredes nacen las fibras posganglionares parasimpáticas, más cortas que las del simpático, que se ramifican inervando al respectivo órgano. En la parte craneal, las vías preganglionares del parasimpático se ubican en núcleos viscerales del tronco encefálico. Las fibras preganglionares del nervio motor ocular común (IIIº par) hacen sinapsis con los somas neuronales del ganglio ciliar, donde nacen las fibras nerviosas posganglionares que van a inervar los músculos extrínsecos del ojo y los esfínteres pupilares. Las fibras preganglionares del nervio facial (VIIº par) hacen sinapsis en el ganglio pterigopalatino y submandibular. Las fibras posganglionares llegan hasta las glándulas lagrimales y nasales, y hasta las glándulas salivales submandibulares y sublinguales. Las fibras preganglionares correspondientes al nervio craneal glosofaríngeo (IXº par) hacen sinapsis y van a inervar las glándulas parótidas. El nervio vago transporta la mayor cantidad de fibras preganglionares parasimpáticas. En su recorrido descendente envía fibras nerviosas hacia la faringe, laringe, tráquea, bronquios, pulmones, bazo, esófago, estómago, intestino delgado, hígado, páncreas, ciego, colon ascendente y colon transverso. Las fibras preganglionares se dirigen a los ganglios y plexos ubicados en el interior de los órganos mencionados. Las fibras preganglionares procedentes de la porción S2-S4 de la médula espinal van por las ramas ventrales de los correspondientes nervios espinales y hacen sinapsis en los plexos viscerales pelvianos, donde las fibras nerviosas posganglionares del nervio pélvico van a inervar al colon descendente, al recto, la vejiga urinaria y los órganos reproductores.
Inervación del Sistema Nervioso Parasimpático
Los efectos del sistema parasimpático son generalmente opuestos a los del simpático. La activación del sistema nervioso parasimpático se relaciona con todos los sucesos internos que requieren recuperar energías y que llevan al reposo y a la relajación. La acción del parasimpático se presenta, por ejemplo, al terminar un ejercicio físico donde disminuye la frecuencia cardíaca y respiratoria o luego de comer, donde aumentan las secreciones gastroentéricas y el peristaltismo, y se reduce el flujo de sangre al cerebro ocasionando la típica somnolencia. El sistema parasimpático también estimula la secreción glandular, la producción de orina, la defecación y la aparición de náuseas y vómitos.
Se dijo anteriormente que la acción del sistema parasimpático era opuesta a la del simpático. No obstante no son del todo antagónicos, ya que actúan controlando las acciones del organismo de manera armónica, salvo en situaciones de estrés, ira o miedo, donde el sistema simpático es el primero en reaccionar.
NEUROTRANSMISORES Y RECEPTORES DEL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO
Los neurotransmisores son sustancias químicas producidas por las neuronas y liberadas en las terminaciones nerviosas. Reaccionan con receptores específicos de la membrana celular generando respuestas de excitación o inhibición en los órganos efectores. La función de los neurotransmisores es permitir la transmisión de los impulsos nerviosos entre las neuronas en forma unidireccional por medio de la sinapsis. El neurotransmisor que actúa en las neuronas preganglionares del sistema nervioso simpático y parasimpático es la acetilcolina. Las fibras nerviosas posganglionares del sistema parasimpático también liberan acetilcolina como neurotransmisor, con lo cual en su conjunto se las denomina fibras colinérgicas. La estimulación de las fibras posganglionares simpáticas está mediada por neurotransmisores como la epinefrina (adrenalina) y la norepinefrina (noradrenalina). A esas fibras nerviosas se las llama adrenérgicas. Cabe aclarar que aquellas fibras posganglionares simpáticas que inervan algunos vasos sanguíneos de músculos esqueléticos y de glándulas sudoríparas son colinérgicas, puesto que poseen acetilcolina como neurotransmisor. La norepinefrina y la acetilcolina producen efectos simpáticos y parasimpáticos respectivamente, al actuar sobre los diferentes órganos. Ambas sustancias se almacenan en vesículas sinápticas de los terminales axónicos y se eliminan por exocitosis. En general, los neurotransmisores alteran el funcionamiento de otras células en forma breve o más duradera al ocupar receptores específicos. Un estímulo es toda transformación que ocurre en el medio capaz de generar una respuesta por parte del cuerpo. Las estructuras con capacidad para interpretar los diversos estímulos que experimentan a diario los organismos se denominan receptores, cuya misión es transformar al estímulo en impulsos nerviosos. Los receptores son componentes proteínicos o glucoproteicos de la membrana plasmática celular o del citoplasma con capacidad para unirse en forma específica e identificar a determinados neurotransmisores y hormonas con la finalidad de interactuar en el metabolismo celular.
Receptores colinérgicos
Son proteínas específicas que reaccionan ante la unión con la acetilcolina. Presentes en el sistema nervioso central y periférico, los receptores colinérgicos se ubican en las membranas possinápticas. Estos receptores pueden ser nicotínicos y muscarínicos, denominados así porque tanto la nicotina en los receptores nicotínicos como la muscarina en los muscarínicos simulan los afectos propios de la acetilcolina.
Los receptores nicotínicos están en las neuronas posganglionares del sistema simpático, parasimpático y en la unión mioneural presente en las membranas de las fibras del músculo estriado esquelético. Se clasifican como N1 los que están en los ganglios autónomos y en la médula adrenal, y N2 los presentes en la musculatura esquelética. La acción de la acetilcolina sobre los receptores nicotínicos provoca despolarización y activación en las estructuras mencionadas.
Los receptores muscarínicos se ubican en las fibras posganglionares parasimpáticas de las glándulas, del músculo cardíaco y del músculo liso, como también en algunos vasos sanguíneos de músculos esqueléticos y de glándulas sudoríparas inervados por el sistema simpático. Cuando los receptores muscarínicos son estimulados por la acetilcolina ocasionan excitación (contracción de las pupilas) o relajación (esfínteres del sistema digestivo), es decir, efectos parasimpático miméticos. En las glándulas sudoríparas con inervación posganglionar simpática se produce un aumento de la sudoración. Se reconocen receptores M1 en las neuronas del sistema nervioso central, M2 en el músculo cardíaco y liso, M3 en el tejido glandular y en la musculatura lisa vascular y M4 en el páncreas y pulmones.
Receptores adrenérgicos
Son estructuras asociadas a proteínas que son activadas por los neurotransmisores epinefrina y norepinefrina. Estas sustancias, que pertenecen al grupo de las catecolaminas, se sitúan en las fibras nerviosas posganglionares del sistema simpático. Hay dos tipos de receptores adrenérgicos denominados alfa y beta, cada uno subdivididos en dos clases, alfa 1, alfa 2, beta 1 y beta 2. Los receptores adrenérgicos reciben estimulación por parte de la adrenalina y la noradrenalina, donde en la gran mayoría de los casos los receptores alfa 1 y beta 1 producen reacciones excitatorias y los alfa 2 y beta 2 reacciones inhibitorias. Los receptores alfa 1 producen contracción de las vísceras abdominales y de los músculos lisos de los vasos sanguíneos. Los beta 1 producen aumento de la frecuencia cardíaca y de la fuerza de contracción del miocardio como también mayor secreción de algunas hormonas. Los receptores alfa 2 relajan la musculatura lisa de los vasos sanguíneos e inhiben la secreción pancreática de insulina. Los neurotransmisores adrenérgicos sobre receptores beta 2 producen contracción de las vísceras abdominales y del músculo liso de los vasos sanguíneos.
Cuando la adrenalina y la noradrenalina actúan sobre los receptores adrenérgicos ocasionan efectos simpático miméticos, que preparan al organismo para la lucha o la huida. Es así como se produce aumento en la frecuencia cardíaca y respiratoria, dilatación de las pupilas y mayor riego sanguíneo hacia órganos esenciales.
Como síntesis final, la principal función del sistema nervioso autónomo es mantener el control de los órganos y tejidos en condiciones fisiológicas. Para ello actúa produciendo contracción y relajación sobre la musculatura lisa y cardíaca, estimulando o inhibiendo la secreción de las glándulas endocrinas y exocrinas y regulando determinadas etapas del metabolismo. La mayoría de los órganos tienen inervación simpática y parasimpática, siendo el hipotálamo el encargado de controlar y mantener el equilibrio entre ambos.
Sistema Nervioso Somático
El sistema nervioso está formado por una compleja red de estructuras especializadas, donde la unidad fundamental es la célula nerviosa llamada neurona. Junto con el sistema endócrino, la función del sistema nervioso es la coordinación, regulación y asociación de las reacciones que suceden en el organismo, permitiendo así que todas las actividades se desarrollen de manera controlada y efectiva. El sistema nervioso se encarga de recibir los impulsos provenientes del medio ambiente y de los órganos internos, codificar la información y producir una respuesta adecuada a través de los órganos efectores. El sistema nervioso se clasifica desde un punto de vista anatómico o fisiológico. Desde un aspecto anatómico o estructural se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, órganos situados en cavidades específicas y protegidos por los huesos del cráneo y la columna vertebral. El sistema nervioso periférico, formado por ganglios y nervios periféricos, se sitúa por fuera de las estructuras óseas ocupadas por el sistema nervioso central. Sus ramificaciones nerviosas se distribuyen por todo el organismo recibiendo impulsos sensoriales o transmitiendo información motora. De esta forma, el sistema nervioso periférico establece una conexión entre el sistema nervioso central y los órganos corporales.
Antes de describir el componente somático del sistema nervioso periférico, se presenta un breve resumen sobre las generalidades de los nervios y los ganglios nerviosos, estructuras que forman parte del sistema nervioso periférico.
LOS NERVIOS
Son un conjunto de axones (fibras nerviosas) agrupados en fascículos que se interponen entre los centros nerviosos y los órganos corporales. En el sistema nervioso central, ese conjunto de axones se denomina tracto. Los nervios, de color blanquecino, se rodean de una capa de tejido conectivo llamado epineuro. Cada fascículo nervioso está envuelto externamente por una capa de células de tejido conectivo que corresponde al perineuro. Entre los fascículos se ubican los capilares sanguíneos y linfáticos que se encargan de nutrir a las fibras nerviosas. Los axones están rodeados por el endoneuro, finas capas de fibras colágenas que se ubican dentro de los fascículos, en los espacios existentes entre las fibras nerviosas.
Estructura de un nervio
Los nervios tienen dos propiedades fundamentales que son la excitabilidad y la conductividad. La excitabilidad se manifiesta por la capacidad que tienen de reaccionar con movimientos vibratorios frente a diversos estímulos como la luz, el frío o el calor, la electricidad, etc. La conductividad es otra propiedad de las fibras nerviosas donde los movimientos vibratorios producidos por los estímulos generan impulsos que son conducidos desde un punto a otro del organismo. La dirección de la conducción de un nervio sensitivo (aferente) es centrípeta y la de un nervio motor (eferente) es centrífuga. Los nervios mixtos poseen ambos tipos de conducción.
Nervios sensitivos
Transportan los impulsos nerviosos desde los órganos receptores externos hacia el sistema nervioso central. Los nervios sensitivos somáticos conducen los impulsos desde la piel y los músculos esqueléticos, mientras que los nervios sensitivos viscerales lo hacen desde los órganos internos. Los nervios sensitivos son aferentes o centrípetos, puesto que el impulso se transmite desde la periferia del organismo hacia el centro.
Nervios motores
Son los que llevan las señales nerviosas desde el cerebro a los órganos efectores. Los nervios motores somáticos llevan los impulsos hacia los músculos voluntarios, que reaccionan mediante contracciones. Los nervios motores viscerales lo hacen hacia las glándulas y hacia los órganos viscerales. Se comportan como eferentes o centrífugos, puesto que los impulsos parten desde los centros nerviosos hacia la periferia del cuerpo.
Nervios mixtos
Conducen tanto los impulsos sensitivos o aferentes como los motores o eferentes, ya sean somáticos o viscerales. Según sea la zona en que se distribuyen se reconocen los nervios musculares o cutáneos. Las fibras nerviosas motoras penetran en los músculos, se dividen en muchas ramas hasta alcanzar la placa motora de la fibra muscular. Los nervios cutáneos se distribuyen en la piel controlando toda su sensibilidad. Según sean los receptores que contengan, los nervios se clasifican en propioceptivos, exteroceptivos e interoceptivos. Los receptores propioceptivos intervienen en los estímulos generados en músculos, tendones, articulaciones y ligamentos, y en aquellos que se relacionan con el equilibrio y el comportamiento. Los exteroceptivos actúan en impulsos relacionados con la temperatura (frío, calor), el dolor, la presión y el tacto. Los interoceptivos se relacionan con los impulsos provenientes de las glándulas y los órganos de los sistemas digestivo, cardiovascular, respiratorio, excretor, etc. De acuerdo a su origen, los nervios también se pueden clasificar en craneales y raquídeos.
Los nervios craneales se originan a partir del tronco encefálico. Hay nervios sensitivos, motores y mixtos. Muchos de ellos inervan los órganos internos y sensoriales, como así también estructuras musculares y glandulares.
Los nervios raquídeos o espinales emergen de la médula espinal, atraviesan el foramen intervertebral y se distribuyen por todo el cuerpo. Los nervios raquídeos son todos mixtos y poseen elementos somáticos relacionados con la piel y los músculos esqueléticos, y elementos viscerales (autónomos) que controlan las actividades de muchas glándulas y de la musculatura lisa. Los nervios craneales y raquídeos pertenecen tanto al componente somático como al componente autónomo del sistema nervioso periférico.
La mayoría de las fibras nerviosas (axones) poseen una envoltura de mielina, lipoproteína presente en la membrana plasmática de algunas células de la glia (no neuronas). En el sistema nervioso central, la envoltura o vaina de mielina es producida por los oligodendrocitos, células de la glia con muchas prolongaciones que abrazan a los axones neuronales. En sistema nervioso periférico, los axones de los nervios craneales y espinales poseen otro tipo de células gliales llamadas células de Schwann. Las células de Schwann se enrollan varias veces en los axones formando vainas, separadas entre sí por áreas sin mielina llamadas nodos de Ranvier. La función de la mielina es actuar como aislante, con lo cual los impulsos nerviosos se transmiten en forma de saltos cada vez que llega a un nodo, adquiriendo mayor velocidad. Por esa razón, cuanto más mielinizadas sean las fibras nerviosas más veloz será la conducción del estímulo. El grosor de las fibras nerviosas con mielina puede llegar a 20 micras.
En las fibras nerviosas que carecen de mielina (amielínicas) el impulso nervioso viaja de manera continua por los axones ya que carecen de aislante, con lo cual las zonas próximas a la membrana se excitan en forma progresiva. Las fibras nerviosas amielínicas tienen un grosor de hasta una micra.
A raíz del color blanco de la mielina, las fibras nerviosas mielinizadas forman la llamada sustancia blanca, presente en la periferia de la médula espinal y en el centro del encéfalo.
LOS GANGLIOS NERVIOSOS
Son un conjunto de somas neuronales (cuerpos) que se agrupan en el trayecto de los nervios del sistema nervioso periférico (somático y autónomo) por fuera del sistema nervioso central. Si lo hacen dentro de dicho sistema se denominan núcleos grises. Estos se ubican cerca de la base del cerebro y sirven de relevo de las vías que se dirigen a la corteza cerebral o que desde dicha corteza van al tálamo y al tronco encefálico. Los ganglios nerviosos tienen forma oval o redondeada y están envueltos en una cápsula de tejido conectivo que los protege. Actúan como conexiones intermedias entre los sistemas nerviosos central y periférico. Los axones que emergen de los ganglios constituyen los nervios o fibras nerviosas. Existen dos tipos de ganglios nerviosos, los espinales y los autónomos o vegetativos. Los ganglios espinales son aferentes y se ubican en las raíces dorsales de los nervios espinales sensitivos. Los ganglios vegetativos, que forman parte del sistema nervioso autónomo, constituyen un grupo de cuerpos neuronales que se sitúan, de acuerdo a su función, cerca o dentro de las paredes de las vísceras. Desde un criterio fisiológico o funcional, el sistema nervioso periférico se clasifica en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. Las células nerviosas del sistema nervioso somático controlan las funciones voluntarias del individuo, como el sentido del tacto, la visión o el gusto, y los movimientos de los músculos esqueléticos. El sistema nervioso autónomo o vegetativo se compone de neuronas que gobiernan actos involuntarios como las secreciones glandulares y los movimientos respiratorios, cardíacos o viscerales.
Clasificación del sistema nervioso
SISTEMA NERVIOSO SOMÁTICO
Forma parte, junto con el componente autónomo, del sistema nervioso periférico. Su función es la inervación de la musculatura estriada esquelética mediante fibras nerviosas que salen del sistema nervioso central. Esas fibras axónicas van directamente, sin efectuar ningún relevo, hacia las placas mioneurales de los músculos esqueléticos para hacer sinapsis. Recordemos que sinapsis es la unión funcional entre dos neuronas, que hace posible el pasaje del impulso nervioso. Por la característica del músculo que inerva, el sistema nervioso somático es puramente voluntario. Está compuesto por vías sensitivas y vías motoras. Diversos estímulos como la temperatura, la presión, el dolor, los relacionados con los sentidos (visión, gusto, olfato, audición) o los que provienen de músculos y tendones (propiocepción) ingresan vía aferente (sensitiva) hasta el sistema nervioso central. Esos estímulos dan por resultado una respuesta motora voluntaria, reflejada en contracciones de la musculatura estriada esquelética.
El sistema nervioso somático está compuesto por 12 pares de nervios craneales originados en su mayoría en el tronco encefálico, y por 31 pares de nervios raquídeos o espinales que emergen de ambos lados de la médula espinal para inervar los diferentes órganos corporales. También se compone de ganglios y de receptores específicos. Por medio de los nervios craneales y raquídeos y de los ganglios nerviosos, el encéfalo y la médula espinal establecen un nexo con el sistema muscular, sensorial y las estructuras glandulares.
Nervios craneales
Se originan a nivel del tronco encefálico, en las proximidades del cuarto ventrículo. Tienen por función la inervación de los órganos de los sentidos, de músculos, glándulas y órganos internos como el corazón y los pulmones. Se distinguen 12 pares, identificados con números romanos, de los cuales algunos son sensitivos, otros motores y el resto mixtos. Los nervios motores o eferentes se originan de los núcleos presentes en el encéfalo. Están formados por neuronas somáticas y neuronas autónomas parasimpáticas. Las somáticas tienen su soma o cuerpo en los núcleos somáticos del tronco encefálico, llegando las prolongaciones axónicas a toda la musculatura estriada. Las motoneuronas parasimpáticos, con somas en los núcleos parasimpáticos del encéfalo, hacen sinapsis en los ganglios parasimpáticos con cuerpos neuronales posganglionares hasta el efector correspondiente. Hay cuatro pares craneales que poseen fibras que pertenecen al sistema nervioso autónomo o vegetativo. Ellos son el motor ocular común o IIIº par, el facial o VIIº par, el glosofaríngeo o IXº par y el neumogástrico o Xº par. El origen de los nervios sensitivos o aferentes está presente en las neuronas periféricas que se agrupan en ganglios cercanos a los ramos nerviosos o bien en los órganos de los sentidos como los oídos o las fosas nasales. Los nervios mixtos poseen dos sitios de origen, uno para el ramo sensitivo y otro para el motor. Los nervios craneales llevan impulsos hacia el sistema nerviosos central procedentes de los órganos sensoriales ubicados en la cabeza y el cuello. De los centros cerebrales parten órdenes por las vías motoras hacia los músculos esqueléticos de la cabeza y del cuello.
1- NERVIO OLFATORIO (Iº par)
Es un nervio sensorial que se origina a partir de neuronas bipolares de la mucosa olfatoria, situada en craneal (parte superior) de las fosas nasales. El nervio olfatorio es responsable del sentido del olfato. Determinados daños en este nervio pueden ocasionar pérdida del olfato (anosmia), disminución en la intensidad del olfato (hiposmia) o bien alteración en la identificación de los aromas (disosmia).
Nervio olfatorio
2- NERVIO ÓPTICO (IIº par)
Tiene función sensorial. Se origina en las células ganglionares de la retina. El nervio ocular recoge información de la visión y la envía a los núcleos laterales del tálamo. Distintas alteraciones de este nervio pueden producir miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, entre las más comunes.
3- NERVIO MOTOR OCULAR COMÚN (IIIº par)
Se origina en el mesencéfalo a partir de dos núcleos motores. Uno de ellos es el núcleo motor ocular principal que inerva los músculos extrínsecos del ojo, menos el recto lateral y el oblicuo craneal. El otro es el núcleo parasimpático accesorio, que inerva las glándulas lagrimales, la musculatura intrínseca de los ojos y regula la abertura de las pupilas. En síntesis, el nervio oculomotor permite elevar los párpados superiores, contraer las pupilas y girar los globos oculares hacia arriba, abajo y al centro. Los daños en este nervio pueden producir pérdida de movilidad del ojo, caída del párpado (ptosis), visión doble (diplopía) y dificultad para enfocar la visión.
4- NERVIO TROCLEAR (IVº par)
Es un nervio motor que se origina en el mesencéfalo, hacia caudal del IIIº par craneal. Inerva al músculo oblicuo mayor del ojo. La parálisis de este nervio provoca estrabismo convergente y diplopía.
5- NERVIO TRIGÉMINO (Vº par)
Es un nervio mixto con predominio de la acción sensitiva sobre la motora. Se origina en la protuberancia anular (puente de Varolio) y se compone de dos ramas sensitivas, el nervio oftálmico y el maxilar superior, y una rama motora correspondiente al nervio mandibular inferior. El trigémino recoge estímulos sensitivos de la cara, de los párpados, de la córnea, de las mucosas nasal y bucal, del labio superior y de las piezas dentarias. La vía motora inerva los músculos masticadores. La parálisis total del trigémino produce insensibilidad en la piel de la cara, en las mucosas nasal y bucal y en los músculos masticatorios como el masetero, el pterigoides y el temporal.
6- NERVIO MOTOR OCULAR EXTERNO (VIº par)
Se origina en el puente de Varolio. Este nervio, también llamado abducens, tiene acción sobre el músculo recto lateral del ojo, lo que permite movimientos de rotación de los globos oculares hacia lateral.
7- NERVIO FACIAL (VIIº par)
Nervio mixto originado en el puente de Varolio. La rama motora tiene acción sobre los músculos de la cara y del cuello. La rama sensitiva se relaciona con fibras gustativas de las dos terceras partes anteriores de la lengua. Además, el nervio facial posee una rama secretora vegetativa (involuntaria) que estimula la secreción de las glándulas sudoríparas de la cara, de las lagrimales, muconasales y de las glándulas salivales submaxilares y sublinguales. Las lesiones en el VIIº par craneal producen parálisis del músculo facial, caída del párpado inferior, desviación de la boca hacia el lado afectado y pérdida del sabor.
8- NERVIO VESTIBULOCOCLEAR (VIIIº par)
Llamado también nervio auditivo y acústico, es un nervio que se origina a partir de ganglios periféricos. Está formado por dos ramas sensitivas. Una de ellas es la vestibular, que se origina en el ganglio de Scarpa y transporta información inherente al equilibrio. La otra rama es la coclear, que nace en el ganglio de Corti y lleva sensaciones acústicas. El ganglio de Scarpa o vestibular está ubicado en el fondo del conducto auditivo interno. El ganglio coclear o de Corti en el interior de la cóclea.
9- NERVIO GLOSOFARÍNGEO (IXº par)
Es un nervio mixto que posee fibras sensitivas motoras y vegetativas, perteneciente al componente somático y autónomo. Los núcleos se originan en el bulbo raquídeo. Las ramas motoras inervan los músculos de la faringe y el velo del paladar. Las ramas sensoriales se relacionan con las papilas gustativas del tercio posterior de la lengua. Las ramas vegetativas contienen fibras parasimpáticas que inervan la glándula parótida y glándulas de la cavidad bucal. El daño del nervio glosofaríngeo ocasiona dificultad para deglutir y pérdida del sabor ácido y amargo.
10- NERVIO NEUMOGÁSTRICO (Xº par)
Como el anterior, pertenece tanto al sistema somático como al autónomo. Nace en el bulbo raquídeo, en las células del ganglio petroso. Es un nervio mixto con ramas vegetativas que inervan órganos presentes en el cuello y en las cavidades torácica y abdominal, como la faringe, laringe, tráquea, bronquios, esófago, estómago, hígado, el diafragma y el músculo cardíaco. El núcleo motor del neumogástrico, o nervio vago, inerva la musculatura estriada de la laringe, la faringe y el paladar. Las fibras parasimpáticas son responsables de los movimientos que se producen en los músculos lisos de los órganos respiratorios, digestivos, glandulares y circulatorios. Las fibras sensoriales proceden del tercio posterior (dorsal) de la lengua.
11- NERVIO ACCESORIO (XIº par)
Nervio motor que se origina en el bulbo raquídeo, por debajo del neumogástrico. Al salir de la cavidad craneal, se divide en dos ramas, una interna que se une al ganglio del nervio vago, y otra externa que inerva los músculos trapecio y esternocleidomastoideo del cuello. El nervio accesorio o espinal permite la extensión y rotación del cuello. También interviene en la inervación de la musculatura de la laringe.
12- NERVIO HIPOGLOSO (XIIº par)
Es un nervio motor que se origina en el bulbo raquídeo. Tiene por función la inervación de los músculos de la lengua. Al abandonar la cavidad craneal, el músculo hipogloso desciende hasta el borde lateral de la lengua donde se divide en varias ramas. Las lesiones sobre el nervio hipogloso producen parálisis lingual y dificultad para hablar y para deglutir.
Nervios craneales
Nervios raquídeos.
Emergen de la médula espinal, atraviesan los espacios intervertebrales a lo largo de la columna vertebral y se distribuyen por todo el organismo. Los nervios raquídeos o espinales son todos mixtos y ejercen el control de la mayoría de los músculos esqueléticos, de los músculos lisos y de las glándulas. Es por ello que poseen elementos somáticos relacionados con la piel y la musculatura voluntaria, y elementos viscerales que se relacionan con estructuras glandulares, órganos internos y vasos sanguíneos. A partir de la sustancia gris presente en la médula espinal nacen dos raíces dorsales, una a la derecha y otra a la izquierda, y dos raíces ventrales, una a la derecha y otra a la izquierda. Las raíces dorsales son aferentes y contienen axones sensitivos que captan la información de los receptores sensoriales ubicados en la musculatura esquelética, en la piel, articulaciones, músculos lisos de las vísceras y glándulas para transportarlos hacia la médula espinal. Las raíces dorsales forman un ganglio raquídeo en su recorrido, compuesto de cuerpos neuronales. Las raíces ventrales son eferentes y llevan axones motores somáticos que llegan directamente a los músculos esqueléticos estriados gobernados por el sistema somático. Además, las raíces ventrales también contienen fibras motoras preganglionares del componente simpático y parasimpático (autónomo). Estas raíces ventrales se van a unir, tanto del lado derecho como del izquierdo, con las raíces dorsales sensitivas, por detrás del ganglio raquídeo, dando origen así a cada par de nervios raquídeos. El tronco de estos nervios tiene apenas unos milímetros, ya que se divide enseguida en una rama anterior (ventral), una rama posterior o dorsal, un ramo meníngeo y un ramo comunicante blanco.
Las ramas ventrales inervan la parte anterolateral del cuello, las estructuras ubicadas en la parte central del tronco como vísceras, músculos y articulaciones y la piel y la musculatura de las extremidades superiores e inferiores. Las ramas dorsales de los nervios raquídeos inervan la piel y los músculos de la parte dorsal del tronco (espalda). Por último, el ramo meníngeo retorna al conducto vertebral y el ramo comunicante blanco desemboca en los ganglios autónomos simpáticos. Los 31 pares de nervios raquídeos se distribuyen de la siguiente manera:
-8 pares de nervios cervicales, que se nombran como C1 a C8.
-12 pares de nervios torácicos, T1 a T12.
-5 pares de nervios lumbares, L1 a L5.
-5 pares de nervios sacros, S1 a S5.
-1 par de nervios coccígeos.
Los últimos pares nerviosos forman filamentos denominados cola de caballo (cauda equina). Las ramas ventrales de los nervios espinales, con excepción de T2 a T12, se conectan entre sí dando lugar a la formación de plexos nerviosos, cuya finalidad es generan nervios más complejos para la inervación de estructuras como el hombro o las extremidades. Luego de esa formación se dividen varias veces antes de llegar a los órganos que deben inervar. Entre los plexos están el cervical, el braquial, el lumbar y el sacro.
Plexo cervical
Formado por las ramas ventrales de los nervios cervicales C1, C2, C3 y C4. Controla la movilidad y la sensibilidad de los músculos de la cabeza, del cuello, de los hombros y de la zona pectoral. También emite ramas profundas (nervios frénicos) para inervar el diafragma.
Plexo braquial
Formado por la unión de los nervios C5, C6, C7, C8 y T1. Inerva los hombros y las extremidades superiores por medio de los nervios axilares, músculo cutáneo, radial, mediano y cubital.
Plexo lumbar
Formado por las ramas ventrales de los nervios espinales L1, L2, L3 y L4. Se encarga de la inervación de la región anterolateral del abdomen, de los órganos genitales externos y los músculos mediales y anteriores del muslo.
Plexo sacro
Formado por una porción del nervio L4 y por los nervios L5, S1, S2, S3, S4 y S5. Inerva los glúteos, los músculos posteriores de los muslos y el resto de la extremidad inferior.
Nervios torácicos
Son delgados y se sitúan por debajo de su correspondiente costilla. Los nervios torácicos no forman plexos y están formados por los pares comprendidos de T2 a T12. Captan la sensibilidad cutánea de las glándulas mamarias, de la piel del tórax, del abdomen y de la pelvis. También inervan la musculatura de las cavidades torácica y abdominal.
Plexos somáticos.
Circuito cerebromuscular
En el siguiente esquema se muestran los pasos que sigue el movimiento muscular, donde están involucradas las vías sensitivas que van al cerebro, de color azul, y las vías motoras que llegan a los músculos esqueléticos, de color rojo. En la piel, los receptores sensoriales son los que captan los estímulos (1), que viajan por las vías sensitivas (2) hasta la médula espinal. Aquí se produce la primera sinapsis entre las fibras axónicas sensitivas con las neuronas medulares (3). El nervio se dirige hacia el lado opuesto de la médula espinal (4) y lleva el impulso al cerebro (5). En el tálamo se produce una sinapsis (6) y la señal llega a la corteza sensorial, quien envía a la corteza motora un impulso para que se genere un movimiento (7). El nervio motor cruza hacia el lado opuesto del cerebro y la señal llega a la médula espinal, donde se produce otra sinapsis. Las fibras motoras llevan las señales hasta el músculo que reacciona con un movimiento (11).
El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, órganos situados en cavidades específicas y protegidos por los huesos del cráneo y la columna vertebral. El sistema nervioso periférico, formado por ganglios y nervios periféricos, se sitúa por fuera de las estructuras óseas ocupadas por el sistema nervioso central. Sus ramificaciones nerviosas se distribuyen por todo el organismo recibiendo impulsos sensoriales o transmitiendo información motora. De esta forma, el sistema nervioso periférico establece una conexión entre el sistema nervioso central y los órganos corporales.
Antes de describir el componente somático del sistema nervioso periférico, se presenta un breve resumen sobre las generalidades de los nervios y los ganglios nerviosos, estructuras que forman parte del sistema nervioso periférico.
LOS NERVIOS
Son un conjunto de axones (fibras nerviosas) agrupados en fascículos que se interponen entre los centros nerviosos y los órganos corporales. En el sistema nervioso central, ese conjunto de axones se denomina tracto. Los nervios, de color blanquecino, se rodean de una capa de tejido conectivo llamado epineuro. Cada fascículo nervioso está envuelto externamente por una capa de células de tejido conectivo que corresponde al perineuro. Entre los fascículos se ubican los capilares sanguíneos y linfáticos que se encargan de nutrir a las fibras nerviosas. Los axones están rodeados por el endoneuro, finas capas de fibras colágenas que se ubican dentro de los fascículos, en los espacios existentes entre las fibras nerviosas.
Estructura de un nervio
Los nervios tienen dos propiedades fundamentales que son la excitabilidad y la conductividad. La excitabilidad se manifiesta por la capacidad que tienen de reaccionar con movimientos vibratorios frente a diversos estímulos como la luz, el frío o el calor, la electricidad, etc. La conductividad es otra propiedad de las fibras nerviosas donde los movimientos vibratorios producidos por los estímulos generan impulsos que son conducidos desde un punto a otro del organismo. La dirección de la conducción de un nervio sensitivo (aferente) es centrípeta y la de un nervio motor (eferente) es centrífuga. Los nervios mixtos poseen ambos tipos de conducción.
Nervios sensitivos
Transportan los impulsos nerviosos desde los órganos receptores externos hacia el sistema nervioso central. Los nervios sensitivos somáticos conducen los impulsos desde la piel y los músculos esqueléticos, mientras que los nervios sensitivos viscerales lo hacen desde los órganos internos. Los nervios sensitivos son aferentes o centrípetos, puesto que el impulso se transmite desde la periferia del organismo hacia el centro.
Nervios motores
Son los que llevan las señales nerviosas desde el cerebro a los órganos efectores. Los nervios motores somáticos llevan los impulsos hacia los músculos voluntarios, que reaccionan mediante contracciones. Los nervios motores viscerales lo hacen hacia las glándulas y hacia los órganos viscerales. Se comportan como eferentes o centrífugos, puesto que los impulsos parten desde los centros nerviosos hacia la periferia del cuerpo.
Nervios mixtos
Conducen tanto los impulsos sensitivos o aferentes como los motores o eferentes, ya sean somáticos o viscerales. Según sea la zona en que se distribuyen se reconocen los nervios musculares o cutáneos. Las fibras nerviosas motoras penetran en los músculos, se dividen en muchas ramas hasta alcanzar la placa motora de la fibra muscular. Los nervios cutáneos se distribuyen en la piel controlando toda su sensibilidad. Según sean los receptores que contengan, los nervios se clasifican en propioceptivos, exteroceptivos e interoceptivos. Los receptores propioceptivos intervienen en los estímulos generados en músculos, tendones, articulaciones y ligamentos, y en aquellos que se relacionan con el equilibrio y el comportamiento. Los exteroceptivos actúan en impulsos relacionados con la temperatura (frío, calor), el dolor, la presión y el tacto. Los interoceptivos se relacionan con los impulsos provenientes de las glándulas y los órganos de los sistemas digestivo, cardiovascular, respiratorio, excretor, etc. De acuerdo a su origen, los nervios también se pueden clasificar en craneales y raquídeos.
Los nervios craneales se originan a partir del tronco encefálico. Hay nervios sensitivos, motores y mixtos. Muchos de ellos inervan los órganos internos y sensoriales, como así también estructuras musculares y glandulares.
Los nervios raquídeos o espinales emergen de la médula espinal, atraviesan el foramen intervertebral y se distribuyen por todo el cuerpo. Los nervios raquídeos son todos mixtos y poseen elementos somáticos relacionados con la piel y los músculos esqueléticos, y elementos viscerales (autónomos) que controlan las actividades de muchas glándulas y de la musculatura lisa. Los nervios craneales y raquídeos pertenecen tanto al componente somático como al componente autónomo del sistema nervioso periférico.
La mayoría de las fibras nerviosas (axones) poseen una envoltura de mielina, lipoproteína presente en la membrana plasmática de algunas células de la glia (no neuronas). En el sistema nervioso central, la envoltura o vaina de mielina es producida por los oligodendrocitos, células de la glia con muchas prolongaciones que abrazan a los axones neuronales. En sistema nervioso periférico, los axones de los nervios craneales y espinales poseen otro tipo de células gliales llamadas células de Schwann. Las células de Schwann se enrollan varias veces en los axones formando vainas, separadas entre sí por áreas sin mielina llamadas nodos de Ranvier. La función de la mielina es actuar como aislante, con lo cual los impulsos nerviosos se transmiten en forma de saltos cada vez que llega a un nodo, adquiriendo mayor velocidad. Por esa razón, cuanto más mielinizadas sean las fibras nerviosas más veloz será la conducción del estímulo. El grosor de las fibras nerviosas con mielina puede llegar a 20 micras.
En las fibras nerviosas que carecen de mielina (amielínicas) el impulso nervioso viaja de manera continua por los axones ya que carecen de aislante, con lo cual las zonas próximas a la membrana se excitan en forma progresiva. Las fibras nerviosas amielínicas tienen un grosor de hasta una micra.
A raíz del color blanco de la mielina, las fibras nerviosas mielinizadas forman la llamada sustancia blanca, presente en la periferia de la médula espinal y en el centro del encéfalo.
LOS GANGLIOS NERVIOSOS
Son un conjunto de somas neuronales (cuerpos) que se agrupan en el trayecto de los nervios del sistema nervioso periférico (somático y autónomo) por fuera del sistema nervioso central. Si lo hacen dentro de dicho sistema se denominan núcleos grises. Estos se ubican cerca de la base del cerebro y sirven de relevo de las vías que se dirigen a la corteza cerebral o que desde dicha corteza van al tálamo y al tronco encefálico. Los ganglios nerviosos tienen forma oval o redondeada y están envueltos en una cápsula de tejido conectivo que los protege. Actúan como conexiones intermedias entre los sistemas nerviosos central y periférico. Los axones que emergen de los ganglios constituyen los nervios o fibras nerviosas. Existen dos tipos de ganglios nerviosos, los espinales y los autónomos o vegetativos. Los ganglios espinales son aferentes y se ubican en las raíces dorsales de los nervios espinales sensitivos. Los ganglios vegetativos, que forman parte del sistema nervioso autónomo, constituyen un grupo de cuerpos neuronales que se sitúan, de acuerdo a su función, cerca o dentro de las paredes de las vísceras. Desde un criterio fisiológico o funcional, el sistema nervioso periférico se clasifica en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. Las células nerviosas del sistema nervioso somático controlan las funciones voluntarias del individuo, como el sentido del tacto, la visión o el gusto, y los movimientos de los músculos esqueléticos. El sistema nervioso autónomo o vegetativo se compone de neuronas que gobiernan actos involuntarios como las secreciones glandulares y los movimientos respiratorios, cardíacos o viscerales.
Clasificación del sistema nervioso
SISTEMA NERVIOSO SOMÁTICO
Forma parte, junto con el componente autónomo, del sistema nervioso periférico. Su función es la inervación de la musculatura estriada esquelética mediante fibras nerviosas que salen del sistema nervioso central. Esas fibras axónicas van directamente, sin efectuar ningún relevo, hacia las placas mioneurales de los músculos esqueléticos para hacer sinapsis. Recordemos que sinapsis es la unión funcional entre dos neuronas, que hace posible el pasaje del impulso nervioso. Por la característica del músculo que inerva, el sistema nervioso somático es puramente voluntario. Está compuesto por vías sensitivas y vías motoras. Diversos estímulos como la temperatura, la presión, el dolor, los relacionados con los sentidos (visión, gusto, olfato, audición) o los que provienen de músculos y tendones (propiocepción) ingresan vía aferente (sensitiva) hasta el sistema nervioso central. Esos estímulos dan por resultado una respuesta motora voluntaria, reflejada en contracciones de la musculatura estriada esquelética.
El sistema nervioso somático está compuesto por 12 pares de nervios craneales originados en su mayoría en el tronco encefálico, y por 31 pares de nervios raquídeos o espinales que emergen de ambos lados de la médula espinal para inervar los diferentes órganos corporales. También se compone de ganglios y de receptores específicos. Por medio de los nervios craneales y raquídeos y de los ganglios nerviosos, el encéfalo y la médula espinal establecen un nexo con el sistema muscular, sensorial y las estructuras glandulares.
Nervios craneales
Se originan a nivel del tronco encefálico, en las proximidades del cuarto ventrículo. Tienen por función la inervación de los órganos de los sentidos, de músculos, glándulas y órganos internos como el corazón y los pulmones. Se distinguen 12 pares, identificados con números romanos, de los cuales algunos son sensitivos, otros motores y el resto mixtos. Los nervios motores o eferentes se originan de los núcleos presentes en el encéfalo. Están formados por neuronas somáticas y neuronas autónomas parasimpáticas. Las somáticas tienen su soma o cuerpo en los núcleos somáticos del tronco encefálico, llegando las prolongaciones axónicas a toda la musculatura estriada. Las motoneuronas parasimpáticos, con somas en los núcleos parasimpáticos del encéfalo, hacen sinapsis en los ganglios parasimpáticos con cuerpos neuronales posganglionares hasta el efector correspondiente. Hay cuatro pares craneales que poseen fibras que pertenecen al sistema nervioso autónomo o vegetativo. Ellos son el motor ocular común o IIIº par, el facial o VIIº par, el glosofaríngeo o IXº par y el neumogástrico o Xº par. El origen de los nervios sensitivos o aferentes está presente en las neuronas periféricas que se agrupan en ganglios cercanos a los ramos nerviosos o bien en los órganos de los sentidos como los oídos o las fosas nasales. Los nervios mixtos poseen dos sitios de origen, uno para el ramo sensitivo y otro para el motor. Los nervios craneales llevan impulsos hacia el sistema nerviosos central procedentes de los órganos sensoriales ubicados en la cabeza y el cuello. De los centros cerebrales parten órdenes por las vías motoras hacia los músculos esqueléticos de la cabeza y del cuello.
1- NERVIO OLFATORIO (Iº par)
Es un nervio sensorial que se origina a partir de neuronas bipolares de la mucosa olfatoria, situada en craneal (parte superior) de las fosas nasales. El nervio olfatorio es responsable del sentido del olfato. Determinados daños en este nervio pueden ocasionar pérdida del olfato (anosmia), disminución en la intensidad del olfato (hiposmia) o bien alteración en la identificación de los aromas (disosmia).
Nervio olfatorio
2- NERVIO ÓPTICO (IIº par)
Tiene función sensorial. Se origina en las células ganglionares de la retina. El nervio ocular recoge información de la visión y la envía a los núcleos laterales del tálamo. Distintas alteraciones de este nervio pueden producir miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, entre las más comunes.
3- NERVIO MOTOR OCULAR COMÚN (IIIº par)
Se origina en el mesencéfalo a partir de dos núcleos motores. Uno de ellos es el núcleo motor ocular principal que inerva los músculos extrínsecos del ojo, menos el recto lateral y el oblicuo craneal. El otro es el núcleo parasimpático accesorio, que inerva las glándulas lagrimales, la musculatura intrínseca de los ojos y regula la abertura de las pupilas. En síntesis, el nervio oculomotor permite elevar los párpados superiores, contraer las pupilas y girar los globos oculares hacia arriba, abajo y al centro. Los daños en este nervio pueden producir pérdida de movilidad del ojo, caída del párpado (ptosis), visión doble (diplopía) y dificultad para enfocar la visión.
4- NERVIO TROCLEAR (IVº par)
Es un nervio motor que se origina en el mesencéfalo, hacia caudal del IIIº par craneal. Inerva al músculo oblicuo mayor del ojo. La parálisis de este nervio provoca estrabismo convergente y diplopía.
5- NERVIO TRIGÉMINO (Vº par)
Es un nervio mixto con predominio de la acción sensitiva sobre la motora. Se origina en la protuberancia anular (puente de Varolio) y se compone de dos ramas sensitivas, el nervio oftálmico y el maxilar superior, y una rama motora correspondiente al nervio mandibular inferior. El trigémino recoge estímulos sensitivos de la cara, de los párpados, de la córnea, de las mucosas nasal y bucal, del labio superior y de las piezas dentarias. La vía motora inerva los músculos masticadores. La parálisis total del trigémino produce insensibilidad en la piel de la cara, en las mucosas nasal y bucal y en los músculos masticatorios como el masetero, el pterigoides y el temporal.
6- NERVIO MOTOR OCULAR EXTERNO (VIº par)
Se origina en el puente de Varolio. Este nervio, también llamado abducens, tiene acción sobre el músculo recto lateral del ojo, lo que permite movimientos de rotación de los globos oculares hacia lateral.
7- NERVIO FACIAL (VIIº par)
Nervio mixto originado en el puente de Varolio. La rama motora tiene acción sobre los músculos de la cara y del cuello. La rama sensitiva se relaciona con fibras gustativas de las dos terceras partes anteriores de la lengua. Además, el nervio facial posee una rama secretora vegetativa (involuntaria) que estimula la secreción de las glándulas sudoríparas de la cara, de las lagrimales, muconasales y de las glándulas salivales submaxilares y sublinguales. Las lesiones en el VIIº par craneal producen parálisis del músculo facial, caída del párpado inferior, desviación de la boca hacia el lado afectado y pérdida del sabor.
8- NERVIO VESTIBULOCOCLEAR (VIIIº par)
Llamado también nervio auditivo y acústico, es un nervio que se origina a partir de ganglios periféricos. Está formado por dos ramas sensitivas. Una de ellas es la vestibular, que se origina en el ganglio de Scarpa y transporta información inherente al equilibrio. La otra rama es la coclear, que nace en el ganglio de Corti y lleva sensaciones acústicas. El ganglio de Scarpa o vestibular está ubicado en el fondo del conducto auditivo interno. El ganglio coclear o de Corti en el interior de la cóclea.
9- NERVIO GLOSOFARÍNGEO (IXº par)
Es un nervio mixto que posee fibras sensitivas motoras y vegetativas, perteneciente al componente somático y autónomo. Los núcleos se originan en el bulbo raquídeo. Las ramas motoras inervan los músculos de la faringe y el velo del paladar. Las ramas sensoriales se relacionan con las papilas gustativas del tercio posterior de la lengua. Las ramas vegetativas contienen fibras parasimpáticas que inervan la glándula parótida y glándulas de la cavidad bucal. El daño del nervio glosofaríngeo ocasiona dificultad para deglutir y pérdida del sabor ácido y amargo.
10- NERVIO NEUMOGÁSTRICO (Xº par)
Como el anterior, pertenece tanto al sistema somático como al autónomo. Nace en el bulbo raquídeo, en las células del ganglio petroso. Es un nervio mixto con ramas vegetativas que inervan órganos presentes en el cuello y en las cavidades torácica y abdominal, como la faringe, laringe, tráquea, bronquios, esófago, estómago, hígado, el diafragma y el músculo cardíaco. El núcleo motor del neumogástrico, o nervio vago, inerva la musculatura estriada de la laringe, la faringe y el paladar. Las fibras parasimpáticas son responsables de los movimientos que se producen en los músculos lisos de los órganos respiratorios, digestivos, glandulares y circulatorios. Las fibras sensoriales proceden del tercio posterior (dorsal) de la lengua.
11- NERVIO ACCESORIO (XIº par)
Nervio motor que se origina en el bulbo raquídeo, por debajo del neumogástrico. Al salir de la cavidad craneal, se divide en dos ramas, una interna que se une al ganglio del nervio vago, y otra externa que inerva los músculos trapecio y esternocleidomastoideo del cuello. El nervio accesorio o espinal permite la extensión y rotación del cuello. También interviene en la inervación de la musculatura de la laringe.
12- NERVIO HIPOGLOSO (XIIº par)
Es un nervio motor que se origina en el bulbo raquídeo. Tiene por función la inervación de los músculos de la lengua. Al abandonar la cavidad craneal, el músculo hipogloso desciende hasta el borde lateral de la lengua donde se divide en varias ramas. Las lesiones sobre el nervio hipogloso producen parálisis lingual y dificultad para hablar y para deglutir.
Nervios craneales
Nervios raquídeos.
Emergen de la médula espinal, atraviesan los espacios intervertebrales a lo largo de la columna vertebral y se distribuyen por todo el organismo. Los nervios raquídeos o espinales son todos mixtos y ejercen el control de la mayoría de los músculos esqueléticos, de los músculos lisos y de las glándulas. Es por ello que poseen elementos somáticos relacionados con la piel y la musculatura voluntaria, y elementos viscerales que se relacionan con estructuras glandulares, órganos internos y vasos sanguíneos. A partir de la sustancia gris presente en la médula espinal nacen dos raíces dorsales, una a la derecha y otra a la izquierda, y dos raíces ventrales, una a la derecha y otra a la izquierda. Las raíces dorsales son aferentes y contienen axones sensitivos que captan la información de los receptores sensoriales ubicados en la musculatura esquelética, en la piel, articulaciones, músculos lisos de las vísceras y glándulas para transportarlos hacia la médula espinal. Las raíces dorsales forman un ganglio raquídeo en su recorrido, compuesto de cuerpos neuronales. Las raíces ventrales son eferentes y llevan axones motores somáticos que llegan directamente a los músculos esqueléticos estriados gobernados por el sistema somático. Además, las raíces ventrales también contienen fibras motoras preganglionares del componente simpático y parasimpático (autónomo). Estas raíces ventrales se van a unir, tanto del lado derecho como del izquierdo, con las raíces dorsales sensitivas, por detrás del ganglio raquídeo, dando origen así a cada par de nervios raquídeos. El tronco de estos nervios tiene apenas unos milímetros, ya que se divide enseguida en una rama anterior (ventral), una rama posterior o dorsal, un ramo meníngeo y un ramo comunicante blanco.
Las ramas ventrales inervan la parte anterolateral del cuello, las estructuras ubicadas en la parte central del tronco como vísceras, músculos y articulaciones y la piel y la musculatura de las extremidades superiores e inferiores. Las ramas dorsales de los nervios raquídeos inervan la piel y los músculos de la parte dorsal del tronco (espalda). Por último, el ramo meníngeo retorna al conducto vertebral y el ramo comunicante blanco desemboca en los ganglios autónomos simpáticos. Los 31 pares de nervios raquídeos se distribuyen de la siguiente manera:
-8 pares de nervios cervicales, que se nombran como C1 a C8.
-12 pares de nervios torácicos, T1 a T12.
-5 pares de nervios lumbares, L1 a L5.
-5 pares de nervios sacros, S1 a S5.
-1 par de nervios coccígeos.
Los últimos pares nerviosos forman filamentos denominados cola de caballo (cauda equina). Las ramas ventrales de los nervios espinales, con excepción de T2 a T12, se conectan entre sí dando lugar a la formación de plexos nerviosos, cuya finalidad es generan nervios más complejos para la inervación de estructuras como el hombro o las extremidades. Luego de esa formación se dividen varias veces antes de llegar a los órganos que deben inervar. Entre los plexos están el cervical, el braquial, el lumbar y el sacro.
Plexo cervical
Formado por las ramas ventrales de los nervios cervicales C1, C2, C3 y C4. Controla la movilidad y la sensibilidad de los músculos de la cabeza, del cuello, de los hombros y de la zona pectoral. También emite ramas profundas (nervios frénicos) para inervar el diafragma.
Plexo braquial
Formado por la unión de los nervios C5, C6, C7, C8 y T1. Inerva los hombros y las extremidades superiores por medio de los nervios axilares, músculo cutáneo, radial, mediano y cubital.
Plexo lumbar
Formado por las ramas ventrales de los nervios espinales L1, L2, L3 y L4. Se encarga de la inervación de la región anterolateral del abdomen, de los órganos genitales externos y los músculos mediales y anteriores del muslo.
Plexo sacro
Formado por una porción del nervio L4 y por los nervios L5, S1, S2, S3, S4 y S5. Inerva los glúteos, los músculos posteriores de los muslos y el resto de la extremidad inferior.
Nervios torácicos
Son delgados y se sitúan por debajo de su correspondiente costilla. Los nervios torácicos no forman plexos y están formados por los pares comprendidos de T2 a T12. Captan la sensibilidad cutánea de las glándulas mamarias, de la piel del tórax, del abdomen y de la pelvis. También inervan la musculatura de las cavidades torácica y abdominal.
Plexos somáticos.
Circuito cerebromuscular
En el siguiente esquema se muestran los pasos que sigue el movimiento muscular, donde están involucradas las vías sensitivas que van al cerebro, de color azul, y las vías motoras que llegan a los músculos esqueléticos, de color rojo. En la piel, los receptores sensoriales son los que captan los estímulos (1), que viajan por las vías sensitivas (2) hasta la médula espinal. Aquí se produce la primera sinapsis entre las fibras axónicas sensitivas con las neuronas medulares (3). El nervio se dirige hacia el lado opuesto de la médula espinal (4) y lleva el impulso al cerebro (5). En el tálamo se produce una sinapsis (6) y la señal llega a la corteza sensorial, quien envía a la corteza motora un impulso para que se genere un movimiento (7). El nervio motor cruza hacia el lado opuesto del cerebro y la señal llega a la médula espinal, donde se produce otra sinapsis. Las fibras motoras llevan las señales hasta el músculo que reacciona con un movimiento (11).
Sistema Nervioso Central
El sistema nervioso está formado por un conjunto de órganos de alta complejidad encargados de ejercer, junto con el sistema endócrino, el control de todo el cuerpo. La unidad fundamental del sistema nervioso es la neurona, adaptada para captar, procesar y conducir innumerables estímulos mediante señales electroquímicas provenientes de distintas áreas sensoriales y transformarlos en diferentes respuestas orgánicas.
El sistema nervioso cumple funciones sensitivas, de integración y funciones motoras. La función sensitiva se advierte al captar estímulos internos (náuseas, mareos) o estímulos externos, por ejemplo al percibir determinados olores o al tocar algún objeto muy caliente. Esas sensaciones son procesadas en forma integral para determinar los pasos a seguir de acuerdo a la intensidad de los estímulos detectados. Luego, la función motora actúa produciendo diversos grados de contracciones musculares o bien estimulando la secreción de las glándulas endócrinas o exócrinas.
Para una mejor descripción, el sistema nervioso se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico. El sistema nervioso central tiene por función la producción y control de las respuestas ante todos los estímulos externos e internos del organismo. El sistema nervioso periférico, formado por nervios craneales y raquídeos, actúa como nexo entre el sistema nervioso central y todos los órganos del cuerpo.
Organización del Sistema Nervioso.
El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, estructuras que conforman el llamado neuroeje. El encéfalo se aloja en la cavidad craneal en contacto con los huesos frontal, el occipital, el esfenoides y el etmoides (impares) y los huesos parietales y temporales (pares). Estas estructuras óseas le brindan protección contra traumas externos. Dentro del encéfalo se ubica el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico, este último formado por el mesencéfalo, la protuberancia anular o puente de Varolio y el bulbo raquídeo. La médula espinal se ubica en la cavidad raquídea o medular, canal vertebral que le da protección. Se extiende desde la cavidad craneal hasta la parte final de la columna vertebral.
Estructura interna del encéfalo.
MENINGES
Son tres membranas de tejido conectivo llamadas duramadre, aracnoides y piamadre que envuelven y protegen a los órganos del sistema nervioso amortiguando sus estructuras.
Duramadre
Es la capa más externa, resistente y en íntimo contacto con las partes óseas del cráneo y de la columna vertebral. Además, envuelve la parte externa de los nervios. La duramadre del encéfalo se prolonga insertándose en los huesos craneales. Se proyecta hacia caudal dando lugar a tabiques entre los dos hemisferios cerebrales y cerebelares. Por otra parte, la duramadre encefálica forma pliegues donde drena la sangre. La duramadre espinal se une en craneal al agujero occipital, y en caudal finaliza en las vértebras sacras. Numerosos capilares y plexos venosos separan a la duramadre espinal de los cuerpos vertebrales.
Aracnoides
Es la capa media de las meninges que emite prolongaciones filamentosas entre sí. La aracnoides forma el espacio subaracnoideo, ubicado entre la lámina externa en contacto con la duramadre y una lámina interna que apoya sobre la capa más profunda de las meninges. A través del espacio subaracnoideo circula líquido cefalorraquídeo.
Piamadre
Es la membrana más interna de las meninges, fina, transparente y muy irrigada, que se une íntimamente al encéfalo y a la médula espinal.
Las meninges actúan como un poderoso filtro contra la invasión de algunos virus, bacterias y sustancias tóxicas capaces de provocan meningitis, grave inflamación con riesgo para la vida.
LÍQUIDO CEFALORRAQUÍDEO.
Es un fluido incoloro y transparente que tiene por misión brindar al encéfalo y la médula espinal una protección mecánica ante eventuales traumatismos craneales. El líquido cefalorraquídeo circula filtrándose a través del espacio subaracnoideo de los ventrículos cerebrales y de la cavidad espinal. Transporta proteínas, glucosa, sales, elementos como sodio, cloro, potasio y calcio y un escaso número de linfocitos. La cantidad fisiológica de líquido cefalorraquídeo circulante es de 120-140 mililitros, volumen que se reemplaza alrededor de cinco veces cada 24 horas. Tiene por funciones amortiguar las estructuras encefálicas y de la médula espinal ante traumas diversos y compensar los cambios de volumen y presión de sangre intracraneal. También actúa como termorregulador, y en menor medida en el transporte de nutrientes y eliminación de desechos del cerebro.
El líquido cefalorraquídeo o cerebroespinal se produce en los plexos coroideos, que son redes capilares presentes en los ventrículos o espacios huecos del cerebro. Circula por esos ventrículos, por la cisterna y el espacio subaracnoideo.
Dentro del encéfalo existen cuatro ventrículos. Dos de ellos son laterales y se sitúan en cada mitad o hemisferio del cerebro, el primer ventrículo en el izquierdo y el segundo en el derecho. En la parte media está el tercer ventrículo, que se comunica con los dos laterales por medio del foramen interventricular y con el cuarto ventrículo, hacia caudal, a través del acueducto de Silvio. El cuarto ventrículo se conecta con el conducto central de la médula espinal, llamado conducto del epéndimo.
El líquido cefalorraquídeo circula desde los plexos coroideos de los ventrículos laterales donde hay mayor producción hacia la cisterna quiasmática, continúa por el tercer ventrículo, cuarto ventrículo, el espacio subaracnoideo y por el conducto central de la médula espinal. Luego fluye por difusión, se reabsorbe en las vellosidades aracnoideas y pasa a la circulación venosa cerebral. La circulación del líquido cefalorraquídeo es cerrada, sin posibilidad de distenderse.
SUSTANCIA GRIS Y SUSTANCIA BLANCA.
Estas dos sustancias forman parte del sistema nervioso central. La sustancia gris es la encargada de generar impulsos nerviosos, mientras que la sustancia blanca tiene por misión conducir esos impulsos. La sustancia o materia gris se forma por la confluencia de millones de cuerpos neuronales con sus dendritas, terminales axónicos y células de la glia (neuroglias), encargadas estas últimas de mantener y controlar el funcionamiento de las células nerviosas. Cuando los cuerpos neuronales se agrupan en las cercanías de la base del cerebro se denominan núcleos grises y cuando estas mismas estructuras se presentan fuera del sistema nervioso central, llevan el nombre de ganglios. Los núcleos grises o basales se asocian a funciones como las emociones, el pensamiento y el aprendizaje.
En el cerebro, la sustancia gris se sitúa en la parte superficial como una lámina delgada y en áreas más profundas en forma de núcleos grises.
La sustancia blanca se ubica por debajo y está compuesta por axones neuronales con mielina y células productoras de dicha sustancia. Tiene por función conducir los impulsos nerviosos a través del sistema nervioso central.
CEREBRO
Es el órgano de mayor tamaño que conforma el encéfalo. Para su estudio se divide en telencéfalo y diencéfalo, estructuras unidas íntimamente aunque con distintas características.
Telencéfalo.
Se sitúa en la parte anterosuperior de la cavidad craneana. La superficie externa del telencéfalo (cerebro) se llama corteza cerebral y presenta numerosas circunvoluciones, prominencias separadas por surcos que aumentan la superficie de la corteza.
Otro accidente que presenta el cerebro son hendiduras más profundas llamadas cisuras o fisuras. La mayor de ellas es la cisura longitudinal o interhemisférica, que divide al telencéfalo en dos hemisferios, uno derecho y otro izquierdo. Los hemisferios se unen en medial a través del cuerpo calloso, estructura formada por sustancia blanca que contiene miles de millones de fibras nerviosas que viajan por todo el cerebro intercambiando información. Ambos hemisferios actúan en conjunto aunque ejercen distintas funciones y en diferentes regiones corporales. Entre ellos hay una relación cruzada, puesto que el hemisferio derecho coordina las actividades móviles de la parte izquierda del cuerpo y el hemisferio izquierdo hace lo propio con la parte derecha.
Cualquier estímulo producido en la parte derecha del organismo es percibido en el área sensitiva izquierda. Lo mismo ocurre al mover la mano derecha, donde se activa el área motora izquierda. El hecho por el cual la gran mayoría de las personas escriben con la mano derecha determina la dominancia del hemisferio izquierdo. Cualquier daño producido en la parte derecha del cerebro ocasiona deterioro en las funciones sensitivas y motoras de la parte izquierda del cuerpo, y viceversa.
Funciones de los hemisferios cerebrales
El hemisferio derecho interviene en todo aquello que se relaciona con lo emocional, la imaginación, las sensaciones, lo intuitivo, con el recuerdo de hechos pasados como imágenes, sonidos, lugares. Es subjetivo, ya que controla todo lo que no tiene relación con lo verbal. El hemisferio izquierdo está involucrado con el lenguaje, la lógica, el razonamiento, la información, la deducción, el análisis.
Además de la ya mencionada cisura longitudinal, hay cisuras que dividen a cada hemisferio del telencéfalo en cuatro lóbulos llamados frontal, temporal, parietal y occipital. Cada lóbulo se ubica debajo del hueso craneal que lleva el mismo nombre. En el centro del cerebro se ubica la cisura de Rolando, entre los lóbulos frontal y parietal. En lateral está la cisura de Silvio, entre el lóbulo temporal y los lóbulos frontal y parietal. Hacia dorsal se encuentra la cisura parietooccipital, que separa los lóbulos parietal y occipital. La manera en que se disponen los surcos y cisuras no es igual entre los distintos individuos. Lo propio sucede entre los hemisferios de una misma persona. La corteza cerebral está irrigada por ramas de las arterias cerebrales anterior, media y posterior. Todas las arterias del cerebro provienen de la arteria carótida interna.
Corteza cerebral
Los impulsos que se originan en los órganos de los sentidos llegan a la corteza cerebral y se producen las respuestas en dirección a esos órganos efectores (músculos y glándulas). Cada área de la corteza cerebral posee una determinada función y se sitúa en un lugar específico. Los tres tipos de áreas corticales son la sensitiva, la motora y la asociativa.
-Área cortical sensitiva: recibe los estímulos captados por los órganos de los sentidos. Es así como en la corteza se distinguen zonas para la visión, la audición, el gusto, la olfacción, el habla y el tacto. Este último incluye las sensaciones de frío, calor, presión y dolor.
-Área cortical motora: zona donde se producen las respuestas que son reflejadas por los órganos efectores. El hecho por el cual los estímulos que llegan a la corteza provocan una inmediata respuesta pone en evidencia la estrecha relación existente entre el área motora y el área sensitiva.
-Área cortical de asociación: lugar donde son almacenadas las habilidades aprendidas y todos los recuerdos, con lo cual las respuestas a los estímulos recibidos son muy variadas y complejas. El área de asociación es de tipo integradora, ya que contacta áreas sensitivas con áreas motoras de la corteza cerebral.
Los impulsos nerviosos se desplazan a través de vías nerviosas sensitivas y motoras. Las señales (estímulos) que provienen del medio ambiente o de los diferentes órganos corporales se desplazan por las neuronas sensitivas y son captadas por las áreas sensitivas de la corteza cerebral, que las traducen en diferentes sensaciones. Vale decir que esas señales ascienden desde la periferia en dirección al sistema nervioso central donde se procesa el estímulo recibido. La producción de estímulos nerviosos se lleva a cabo en las áreas motoras corticales, que a través de neuronas motoras llegan por medio de impulsos hasta los órganos efectores donde se produce una respuesta. O sea, desde el sistema nervioso central se dirigen hacia la periferia para llegar hasta un órgano efector que traduzca una respuesta. De acuerdo a lo señalado, las vías sensitivas son aferentes por transportar los impulsos desde los sitios receptores hacia los centros nerviosos. Las vías motoras son eferentes, puesto que el impulso viaja desde el centro elaborador hacia los órganos efectores, en la periferia. Cualquier lesión que asiente en un área motora da lugar a una parálisis de la zona corporal controlada por esa área motora. Si el daño es en áreas sensitivas provoca insensibilidad en alguna parte del cuerpo.
LÓBULO FRONTAL
Se ubica en la parte más rostral del cerebro, prolongándose hacia dorsal (atrás) hasta la parte anterior de la cisura de Rolando y hacia caudal (abajo) hasta la cisura de Silvio o cisura lateral. Los centros nerviosos del lóbulo frontal tienen por función el control de los movimientos voluntarios, de la personalidad y la inteligencia, del pensamiento, de la conducta, del razonamiento y las decisiones, de los impulsos, de las emociones y del comportamiento sexual, entre otros.
A lo largo de la cisura de Rolando se sitúa el área cortical motora. Su parte más alta tiene el control de las extremidades inferiores. La zona más baja, cerca de la cisura de Silvio, actúa sobre la musculatura de la boca y de la cara. Posee también áreas vinculadas con el lenguaje, con lo verbal. Una de ellas es el área de Brocca, ubicada en dorsocaudal (posteroinferior) del lóbulo frontal, cuya función es realizar los movimientos y la producción del habla, asociando las palabras que se emplean. Las lesiones producidas en el área de Brocca suelen derivar en imposibilidad del individuo para articular las palabras (afasia), a pesar de tener buena comprensión. En las personas diestras, las áreas corticales de Brocca están en el hemisferio izquierdo, y en las zurdas en el hemisferio derecho.
Áreas lingüísticas del hemisferio izquierdo.
LÓBULO TEMPORAL
Se sitúa debajo de la cisura de Silvio y se proyecta hacia dorsal, donde se une al lóbulo occipital. El lóbulo temporal contiene los centros de la percepción de la memoria y el equilibrio, ya que interviene en el recuerdo de objetos, palabras, imágenes y personas. En la parte superior, cerca del límite con los lóbulos frontal y parietal, están los centros nerviosos que controlan la recepción auditiva. Se cree que también intervienen en determinados estados del ánimo, como el miedo y la irritación.
En la profundidad del lóbulo temporal y hacia medial está el hipocampo, estructura que interviene en la formación de la memoria a largo plazo. Otra estructura presente es el área de Wernicke, en dorsocraneal (posterosuperior) del lóbulo temporal, relacionada con la recepción y comprensión del lenguaje hablado (dicción) y escrito. Los daños producidos en el área de Wernicke ocasionan problemas en la comprensión y expresión del lenguaje. Tal como sucede con el área de Brocca, en las personas diestras el área cortical de Wernicke está en el hemisferio izquierdo, y en las zurdas en el hemisferio derecho.
LÓBULO PARIETAL
Se encuentra detrás de la cisura de Rolando y se une en dorsal con el lóbulo occipital. Por detrás del área cortical motora se ubica el área sensitiva (somatosensorial), encargada de controlar las actividades sensitivas del olfato, el gusto, la audición y el tacto, como también las sensaciones de dolor, calor y presión. Tal como sucede con la corteza motora, la parte más elevada tiene el control de las extremidades inferiores, mientras que la zona más baja actúa sobre los músculos de la boca y de la cara.
LÓBULO OCCIPITAL
Se ubica en el polo posterior de los hemisferios cerebrales. El lóbulo occipital ejerce el control de la visión, permitiendo asociar e interpretar cabalmente todo aquello que se presenta ante los ojos.
Además de los cuatro lóbulos superficiales, hay un lóbulo profundo llamado insular, por debajo de los lóbulos frontal, temporal y parietal y oculto por la cisura de Silvio. Se sospecha que el lóbulo insular (o de la ínsula) está relacionado con impulsos sensitivos de los órganos viscerales.
Diencéfalo.
Está ubicado en ventromedial de ambos hemisferios cerebrales y se continúa con el mesencéfalo del tronco encefálico. El tercer ventrículo, ubicado en la línea media, divide al diencéfalo en dos mitades simétricas. El diencéfalo es una importante estructura donde se procesa la información que llega. Está constituido por cuatro formaciones llamadas tálamo, hipotálamo, subtálamo y epitálamo.
TÁLAMO
Es una estructura ovoide de materia gris que está en medial del cerebro, entre ambos hemisferios. La función del tálamo es integradora de impulsos sensitivos y motores. A excepción de los impulsos olfatorios, el resto de los impulsos sensitivos que ingresan al cerebro son regulados por los núcleos talámicos (grupo de neuronas). Por lo tanto, el tálamo recibe estímulos sensoriales visuales, auditivos, táctiles, dolorosos y propioceptivos. La propiocepción es un sentido mediante el cual se captan estímulos internos a nivel de músculos, articulaciones y tendones, permitiendo conocer la posición y el movimiento del cuerpo.
Todos los impulsos sensitivos llegan al tálamo y son enviados a la corteza, por lo que esta parte del diencéfalo actúa como centro de enlace entre la médula espinal y el cerebro. Además, desde la corteza cerebral llegan impulsos hacia el tálamo que son derivados a otras zonas cerebrales y a la médula espinal.
HIPOTÁLAMO
Se sitúa debajo del tálamo, en medial de la base del cerebro. Formado por grupos de neuronas (núcleos grises), el hipotálamo se encarga de regular los estados emocionales, las sensaciones de placer, enojo y dolor y las condiciones internas del organismo como el hambre, la sed, la presión arterial, las frecuencias cardíaca y respiratoria, el ciclo menstrual femenino, el sueño, la vigilia, los centros del calor y del frío y el equilibrio hídrico, entre otros. Por otra parte, el hipotálamo elabora dos hormonas, la oxitocina y la hormona antidiurética, a través de células neurosecretoras. Además, el hipotálamo ejerce el control de la glándula hipófisis. Esta glándula, ubicada en la parte inferior del hipotálamo, es una estructura del sistema endocrino encargada de segregar importantes hormonas. La oxitocina y la vasopresina segregadas por el hipotálamo llegan a la parte anterior de la hipófisis para volcarse al torrente sanguíneo cuando el organismo lo requiere.
SUBTÁLAMO
Se sitúa debajo del tálamo y en lateral del hipotálamo. El subtálamo está relacionado con los movimientos del cuerpo.
EPITÁLAMO
Ejerce el control sobre la glándula pineal, estructura que segrega una hormona llamada melatonina y que se relaciona con la cantidad de luz solar. Al oscurecer, la glándula pineal se activa y vierte melatonina a la sangre produciendo sueño en el individuo.
Partes del diencéfalo
El diencéfalo está irrigado por arterias que conforman el polígono de Willis y por ramas de la arteria cerebral posterior. El polígono de Willis es una estructura formada por la confluencia de varias arterias en la base del cerebro. En su interior, las arterias carótidas internas se ramifican aportando oxígeno y nutrientes a gran parte del cerebro.
CEREBELO
Junto al cerebro y al tronco encefálico, el cerebelo forma parte del encéfalo. De forma ovoidea y protegido por el hueso occipital, se ubica en la base del cráneo por debajo de los hemisferios cerebrales y en dorsal (detrás) del puente de Varolio y del bulbo raquídeo. El cerebelo presenta dos hemisferios con circunvoluciones separadas por surcos y una parte central llamada vermis. Tal como sucede con el cerebro, la materia gris se ubica en la corteza cerebelosa, mientras que la materia blanca se aloja en la parte interna adoptando una forma similar a las ramas de un árbol. En esta zona hay núcleos de sustancia gris.
La función del cerebelo es armonizar todos los movimientos voluntarios del cuerpo para que la ejecución sea precisa y acorde. Además, procesa la información para el mantenimiento y coordinación de la postura y del equilibrio. Una bailarina, un pianista o un jugador de tenis, por ejemplo, ejecutan movimientos apropiados que están bajo control del cerebelo. Los daños que asientan en estructuras cerebelosas producen incoordinación y pérdida del tono muscular, que se traduce en la imposibilidad de poder tomar algún objeto, tocarse alguna parte del cuerpo o mantener el equilibrio.
MESENCÉFALO
Llamado también cerebro medio, el mesencéfalo es una parte del tronco encefálico que comunica el diencéfalo con el cerebelo y el puente de Varolio. Las partes que conforman el mesencéfalo son los pedúnculos cerebrales, los tubérculos cuadrigéminos y el acueducto de Silvio. Los pedúnculos cerebrales se encargan de transmitir los impulsos que van y vienen de la corteza cerebral. Los cuerpos cuadrigéminos reciben información de tipo visual y auditiva, mientras que el acueducto de Silvio, canal que comunica el tercer ventrículo con el cuarto, se rodea de materia gris.
En el mesencéfalo se encuentran los núcleos que dan origen a dos importantes nervios craneales, el IIIº par (oculomotor o motor ocular común) y el IVº par (troclear o patético). El nervio oculomotor se encarga del movimiento de los ojos y de los músculos de los párpados. El nervio troclear inerva el músculo oblicuo superior del ojo. Los daños que pueda sufrir el mesencéfalo dan lugar a trastornos visuales, auditivos y en los movimientos oculares.
Sistema límbico.
Zona situada en la parte centromedial del encéfalo y formada por un grupo de estructuras que vinculan al telencéfalo mediante los lóbulos frontales y temporales, al diencéfalo, ya que tiene conexión con áreas del tálamo, hipotálamo, hipocampo y amígdala cerebral y con el mesencéfalo. El sistema límbico cumple funciones de reproducción y de autoconservación de la especie. Está relacionado con expresiones y experiencias emocionales como el miedo, la ira, la depresión, el amor, el placer, la huida. Ejerce el control del comportamiento, del estado emocional del individuo y procesa datos concernientes a la memoria y al aprendizaje.
PUENTE DE VAROLIO.
Parte del tronco encefálico situado entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. El tronco encefálico sujeta al cerebro y se extiende desde el diencéfalo hasta la médula espinal.
El puente se ubica en caudal (por debajo) del mesencéfalo y en craneal (encima) del bulbo raquídeo. En dorsal se comunica con el cerebelo a través del cuarto ventrículo. Está formado por fibras nerviosas entrelazadas que hacen nexo entre la médula espinal y los hemisferios del cerebro (telencéfalo). El puente de Varolio contiene los núcleos para los pares craneales Vº, VIº y VIIº, es decir para el nervio trigémino, el motor ocular externo y el facial, respectivamente.
BULBO RAQUÍDEO.
Es la porción más caudal del tronco encefálico, una prolongación de la médula espinal que se extiende hasta el puente de Varolio frente al cerebelo. En el bulbo están los núcleos que originan los pares craneales IXº (glosofaríngeo), Xº (neumogástrico), XIº (espinal) y XIIº (hipogloso). Mediante fibras nerviosas ascendentes y descendentes, los impulsos son llevados por el bulbo raquídeo desde la médula espinal hasta el cerebro. Los nervios provenientes de un hemisferio cerebral se entrecruzan en el bulbo raquídeo y se dirigen al lado opuesto del cuerpo. Es decir, una determinada lesión que afecte el hemisferio derecho provoca en el individuo una anormalidad en el lado izquierdo del organismo, y viceversa.
MÉDULA ESPINAL.
Prolongación del encéfalo en forma de cordón, que se aloja en la cavidad raquídea protegida por las vértebras. La médula espinal tiene 43-45 centímetros de longitud y 1 centímetro de grosor. En una persona adulta se extiende desde el bulbo raquídeo hasta la segunda vértebra lumbar, aproximadamente. El tramo final se ramifica formando la cauda equina o "cola de caballo". En su recorrido, la médula espinal presenta un ensanchamiento a nivel del tórax, llamado plexo braquial y otro a la altura de la región lumbar, el plexo lumbar. El primero de ellos es el lugar de partida de los nervios que se dirigen a las extremidades superiores. Del plexo lumbar parten los nervios para las extremidades inferiores.
La médula espinal está envuelta por la piamadre, la aracnoides y la dura madre, capas meníngeas que le dan protección. Por el espacio subaracnoideo circula el líquido cefalorraquídeo.
La médula espinal tiene cuatro caras, una ventral o anterior, otra dorsal o posterior y dos laterales.
-Cara ventral: posee una hendidura en su parte central (surco medio ventral). Hacia ambos costados emergen las raíces motoras ventrales derecha e izquierda (eferentes) de los nervios raquídeos.
-Cara dorsal: La cara dorsal también posee un surco en la parte media, pero menos profundo que el de la cara ventral. A los costados de este surco ingresan a la médula las raíces sensitivas dorsales (aferentes) de los nervios raquídeos. Lo hacen a través de los llamados surcos laterales dorsales. En resumen, hacia ambos laterales de la médula espinal salen 31 pares de nervios raquídeos. Cada par se compone de una raíz sensitiva dorsal y de una raíz motora ventral. La raíz sensitiva dorsal tiene un ganglio raquídeo que reúne varios cuerpos neuronales.
La estructura interna de la médula espinal muestra a la sustancia gris con forma de mariposa ubicada en la zona central, rodeada por la sustancia blanca. Esta disposición es opuesta respecto del encéfalo, donde la sustancia gris ocupa la periferia y la sustancia blanca la parte interna.
La sustancia gris está formada por los cuerpos de las neuronas, células de la glia que nutren y sostienen a las neuronas y por vasos sanguíneos. Posee dos astas ventrales gruesas y dos astas dorsales más finas. De las astas ventrales emergen las raíces motoras (eferentes) en dirección a los órganos receptores. A las astas dorsales llegan las raíces sensitivas aferentes desde los receptores (piel y órganos). Este tipo de neuronas poseen el cuerpo celular en la médula y largos axones que llegan hasta los receptores. Ambas raíces sensitivas y motoras generan un nervio raquídeo mixto.
En los segmentos torácicos y lumbares de la médula espinal se disponen las astas grises laterales (intermediolaterales), que corresponden a los cuerpos neuronales preganglionares pertenecientes al sistema nervioso autónomo simpático. En la zona central de la médula, dentro de la sustancia gris, hay un conducto llamado del epéndimo, que se continúa hacia craneal con el cuarto ventrículo del encéfalo. Por este conducto circula líquido cefalorraquídeo que le da protección mecánica a la médula ante traumas eventuales.
La sustancia blanca de la médula espinal rodea a la sustancia gris. Está formada por grupos de axones, células de la glia y capilares sanguíneos. Los surcos mencionados anteriormente dividen a la sustancia blanca en seis porciones o cordones, de los cuales dos son dorsales, dos ventrales y dos laterales. Por esos cordones ascienden las vías sensitivas (aferentes) desde los órganos receptores (piel, músculos, articulaciones) rumbo al cerebro y descienden las vías motoras (eferentes) desde el cerebro hacia los efectores.
Estructura interna de la médula espinal.
La médula espinal tiene por función movilizar los impulsos provenientes de todo el cuerpo hacia las áreas del encéfalo, y de estas áreas a los efectores del organismo, a través de los cordones de sustancia blanca. Transmite los impulsos a las estructuras glandulares, a los vasos arteriales y venosos y a la musculatura, ya sea por haber recibido un determinado estímulo externo o bien del sistema nervioso central. Además, la médula espinal actúa como centro de los actos reflejos, ya que en la sustancia gris posee neuronas que sirven de nexo entre las fibras sensitivas y las motoras, con lo cual produce respuestas reflejas sin que el estímulo llegue a los centros nerviosos.
En síntesis, la médula espinal cumple dos funciones esenciales: actúa como un órgano conductor de impulsos nerviosos desde la periferia a los centros nerviosos y de estos a la periferia y como un órgano asociativo (de centro nervioso), ya que actúa de manera independiente del encéfalo.
El sistema nervioso cumple funciones sensitivas, de integración y funciones motoras. La función sensitiva se advierte al captar estímulos internos (náuseas, mareos) o estímulos externos, por ejemplo al percibir determinados olores o al tocar algún objeto muy caliente. Esas sensaciones son procesadas en forma integral para determinar los pasos a seguir de acuerdo a la intensidad de los estímulos detectados. Luego, la función motora actúa produciendo diversos grados de contracciones musculares o bien estimulando la secreción de las glándulas endócrinas o exócrinas.
Para una mejor descripción, el sistema nervioso se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico. El sistema nervioso central tiene por función la producción y control de las respuestas ante todos los estímulos externos e internos del organismo. El sistema nervioso periférico, formado por nervios craneales y raquídeos, actúa como nexo entre el sistema nervioso central y todos los órganos del cuerpo.
Organización del Sistema Nervioso.
El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, estructuras que conforman el llamado neuroeje. El encéfalo se aloja en la cavidad craneal en contacto con los huesos frontal, el occipital, el esfenoides y el etmoides (impares) y los huesos parietales y temporales (pares). Estas estructuras óseas le brindan protección contra traumas externos. Dentro del encéfalo se ubica el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico, este último formado por el mesencéfalo, la protuberancia anular o puente de Varolio y el bulbo raquídeo. La médula espinal se ubica en la cavidad raquídea o medular, canal vertebral que le da protección. Se extiende desde la cavidad craneal hasta la parte final de la columna vertebral.
Estructura interna del encéfalo.
MENINGES
Son tres membranas de tejido conectivo llamadas duramadre, aracnoides y piamadre que envuelven y protegen a los órganos del sistema nervioso amortiguando sus estructuras.
Duramadre
Es la capa más externa, resistente y en íntimo contacto con las partes óseas del cráneo y de la columna vertebral. Además, envuelve la parte externa de los nervios. La duramadre del encéfalo se prolonga insertándose en los huesos craneales. Se proyecta hacia caudal dando lugar a tabiques entre los dos hemisferios cerebrales y cerebelares. Por otra parte, la duramadre encefálica forma pliegues donde drena la sangre. La duramadre espinal se une en craneal al agujero occipital, y en caudal finaliza en las vértebras sacras. Numerosos capilares y plexos venosos separan a la duramadre espinal de los cuerpos vertebrales.
Aracnoides
Es la capa media de las meninges que emite prolongaciones filamentosas entre sí. La aracnoides forma el espacio subaracnoideo, ubicado entre la lámina externa en contacto con la duramadre y una lámina interna que apoya sobre la capa más profunda de las meninges. A través del espacio subaracnoideo circula líquido cefalorraquídeo.
Piamadre
Es la membrana más interna de las meninges, fina, transparente y muy irrigada, que se une íntimamente al encéfalo y a la médula espinal.
Las meninges actúan como un poderoso filtro contra la invasión de algunos virus, bacterias y sustancias tóxicas capaces de provocan meningitis, grave inflamación con riesgo para la vida.
LÍQUIDO CEFALORRAQUÍDEO.
Es un fluido incoloro y transparente que tiene por misión brindar al encéfalo y la médula espinal una protección mecánica ante eventuales traumatismos craneales. El líquido cefalorraquídeo circula filtrándose a través del espacio subaracnoideo de los ventrículos cerebrales y de la cavidad espinal. Transporta proteínas, glucosa, sales, elementos como sodio, cloro, potasio y calcio y un escaso número de linfocitos. La cantidad fisiológica de líquido cefalorraquídeo circulante es de 120-140 mililitros, volumen que se reemplaza alrededor de cinco veces cada 24 horas. Tiene por funciones amortiguar las estructuras encefálicas y de la médula espinal ante traumas diversos y compensar los cambios de volumen y presión de sangre intracraneal. También actúa como termorregulador, y en menor medida en el transporte de nutrientes y eliminación de desechos del cerebro.
El líquido cefalorraquídeo o cerebroespinal se produce en los plexos coroideos, que son redes capilares presentes en los ventrículos o espacios huecos del cerebro. Circula por esos ventrículos, por la cisterna y el espacio subaracnoideo.
Dentro del encéfalo existen cuatro ventrículos. Dos de ellos son laterales y se sitúan en cada mitad o hemisferio del cerebro, el primer ventrículo en el izquierdo y el segundo en el derecho. En la parte media está el tercer ventrículo, que se comunica con los dos laterales por medio del foramen interventricular y con el cuarto ventrículo, hacia caudal, a través del acueducto de Silvio. El cuarto ventrículo se conecta con el conducto central de la médula espinal, llamado conducto del epéndimo.
El líquido cefalorraquídeo circula desde los plexos coroideos de los ventrículos laterales donde hay mayor producción hacia la cisterna quiasmática, continúa por el tercer ventrículo, cuarto ventrículo, el espacio subaracnoideo y por el conducto central de la médula espinal. Luego fluye por difusión, se reabsorbe en las vellosidades aracnoideas y pasa a la circulación venosa cerebral. La circulación del líquido cefalorraquídeo es cerrada, sin posibilidad de distenderse.
SUSTANCIA GRIS Y SUSTANCIA BLANCA.
Estas dos sustancias forman parte del sistema nervioso central. La sustancia gris es la encargada de generar impulsos nerviosos, mientras que la sustancia blanca tiene por misión conducir esos impulsos. La sustancia o materia gris se forma por la confluencia de millones de cuerpos neuronales con sus dendritas, terminales axónicos y células de la glia (neuroglias), encargadas estas últimas de mantener y controlar el funcionamiento de las células nerviosas. Cuando los cuerpos neuronales se agrupan en las cercanías de la base del cerebro se denominan núcleos grises y cuando estas mismas estructuras se presentan fuera del sistema nervioso central, llevan el nombre de ganglios. Los núcleos grises o basales se asocian a funciones como las emociones, el pensamiento y el aprendizaje.
En el cerebro, la sustancia gris se sitúa en la parte superficial como una lámina delgada y en áreas más profundas en forma de núcleos grises.
La sustancia blanca se ubica por debajo y está compuesta por axones neuronales con mielina y células productoras de dicha sustancia. Tiene por función conducir los impulsos nerviosos a través del sistema nervioso central.
CEREBRO
Es el órgano de mayor tamaño que conforma el encéfalo. Para su estudio se divide en telencéfalo y diencéfalo, estructuras unidas íntimamente aunque con distintas características.
Telencéfalo.
Se sitúa en la parte anterosuperior de la cavidad craneana. La superficie externa del telencéfalo (cerebro) se llama corteza cerebral y presenta numerosas circunvoluciones, prominencias separadas por surcos que aumentan la superficie de la corteza.
Otro accidente que presenta el cerebro son hendiduras más profundas llamadas cisuras o fisuras. La mayor de ellas es la cisura longitudinal o interhemisférica, que divide al telencéfalo en dos hemisferios, uno derecho y otro izquierdo. Los hemisferios se unen en medial a través del cuerpo calloso, estructura formada por sustancia blanca que contiene miles de millones de fibras nerviosas que viajan por todo el cerebro intercambiando información. Ambos hemisferios actúan en conjunto aunque ejercen distintas funciones y en diferentes regiones corporales. Entre ellos hay una relación cruzada, puesto que el hemisferio derecho coordina las actividades móviles de la parte izquierda del cuerpo y el hemisferio izquierdo hace lo propio con la parte derecha.
Cualquier estímulo producido en la parte derecha del organismo es percibido en el área sensitiva izquierda. Lo mismo ocurre al mover la mano derecha, donde se activa el área motora izquierda. El hecho por el cual la gran mayoría de las personas escriben con la mano derecha determina la dominancia del hemisferio izquierdo. Cualquier daño producido en la parte derecha del cerebro ocasiona deterioro en las funciones sensitivas y motoras de la parte izquierda del cuerpo, y viceversa.
Funciones de los hemisferios cerebrales
El hemisferio derecho interviene en todo aquello que se relaciona con lo emocional, la imaginación, las sensaciones, lo intuitivo, con el recuerdo de hechos pasados como imágenes, sonidos, lugares. Es subjetivo, ya que controla todo lo que no tiene relación con lo verbal. El hemisferio izquierdo está involucrado con el lenguaje, la lógica, el razonamiento, la información, la deducción, el análisis.
Además de la ya mencionada cisura longitudinal, hay cisuras que dividen a cada hemisferio del telencéfalo en cuatro lóbulos llamados frontal, temporal, parietal y occipital. Cada lóbulo se ubica debajo del hueso craneal que lleva el mismo nombre. En el centro del cerebro se ubica la cisura de Rolando, entre los lóbulos frontal y parietal. En lateral está la cisura de Silvio, entre el lóbulo temporal y los lóbulos frontal y parietal. Hacia dorsal se encuentra la cisura parietooccipital, que separa los lóbulos parietal y occipital. La manera en que se disponen los surcos y cisuras no es igual entre los distintos individuos. Lo propio sucede entre los hemisferios de una misma persona. La corteza cerebral está irrigada por ramas de las arterias cerebrales anterior, media y posterior. Todas las arterias del cerebro provienen de la arteria carótida interna.
Corteza cerebral
Los impulsos que se originan en los órganos de los sentidos llegan a la corteza cerebral y se producen las respuestas en dirección a esos órganos efectores (músculos y glándulas). Cada área de la corteza cerebral posee una determinada función y se sitúa en un lugar específico. Los tres tipos de áreas corticales son la sensitiva, la motora y la asociativa.
-Área cortical sensitiva: recibe los estímulos captados por los órganos de los sentidos. Es así como en la corteza se distinguen zonas para la visión, la audición, el gusto, la olfacción, el habla y el tacto. Este último incluye las sensaciones de frío, calor, presión y dolor.
-Área cortical motora: zona donde se producen las respuestas que son reflejadas por los órganos efectores. El hecho por el cual los estímulos que llegan a la corteza provocan una inmediata respuesta pone en evidencia la estrecha relación existente entre el área motora y el área sensitiva.
-Área cortical de asociación: lugar donde son almacenadas las habilidades aprendidas y todos los recuerdos, con lo cual las respuestas a los estímulos recibidos son muy variadas y complejas. El área de asociación es de tipo integradora, ya que contacta áreas sensitivas con áreas motoras de la corteza cerebral.
Los impulsos nerviosos se desplazan a través de vías nerviosas sensitivas y motoras. Las señales (estímulos) que provienen del medio ambiente o de los diferentes órganos corporales se desplazan por las neuronas sensitivas y son captadas por las áreas sensitivas de la corteza cerebral, que las traducen en diferentes sensaciones. Vale decir que esas señales ascienden desde la periferia en dirección al sistema nervioso central donde se procesa el estímulo recibido. La producción de estímulos nerviosos se lleva a cabo en las áreas motoras corticales, que a través de neuronas motoras llegan por medio de impulsos hasta los órganos efectores donde se produce una respuesta. O sea, desde el sistema nervioso central se dirigen hacia la periferia para llegar hasta un órgano efector que traduzca una respuesta. De acuerdo a lo señalado, las vías sensitivas son aferentes por transportar los impulsos desde los sitios receptores hacia los centros nerviosos. Las vías motoras son eferentes, puesto que el impulso viaja desde el centro elaborador hacia los órganos efectores, en la periferia. Cualquier lesión que asiente en un área motora da lugar a una parálisis de la zona corporal controlada por esa área motora. Si el daño es en áreas sensitivas provoca insensibilidad en alguna parte del cuerpo.
LÓBULO FRONTAL
Se ubica en la parte más rostral del cerebro, prolongándose hacia dorsal (atrás) hasta la parte anterior de la cisura de Rolando y hacia caudal (abajo) hasta la cisura de Silvio o cisura lateral. Los centros nerviosos del lóbulo frontal tienen por función el control de los movimientos voluntarios, de la personalidad y la inteligencia, del pensamiento, de la conducta, del razonamiento y las decisiones, de los impulsos, de las emociones y del comportamiento sexual, entre otros.
A lo largo de la cisura de Rolando se sitúa el área cortical motora. Su parte más alta tiene el control de las extremidades inferiores. La zona más baja, cerca de la cisura de Silvio, actúa sobre la musculatura de la boca y de la cara. Posee también áreas vinculadas con el lenguaje, con lo verbal. Una de ellas es el área de Brocca, ubicada en dorsocaudal (posteroinferior) del lóbulo frontal, cuya función es realizar los movimientos y la producción del habla, asociando las palabras que se emplean. Las lesiones producidas en el área de Brocca suelen derivar en imposibilidad del individuo para articular las palabras (afasia), a pesar de tener buena comprensión. En las personas diestras, las áreas corticales de Brocca están en el hemisferio izquierdo, y en las zurdas en el hemisferio derecho.
Áreas lingüísticas del hemisferio izquierdo.
LÓBULO TEMPORAL
Se sitúa debajo de la cisura de Silvio y se proyecta hacia dorsal, donde se une al lóbulo occipital. El lóbulo temporal contiene los centros de la percepción de la memoria y el equilibrio, ya que interviene en el recuerdo de objetos, palabras, imágenes y personas. En la parte superior, cerca del límite con los lóbulos frontal y parietal, están los centros nerviosos que controlan la recepción auditiva. Se cree que también intervienen en determinados estados del ánimo, como el miedo y la irritación.
En la profundidad del lóbulo temporal y hacia medial está el hipocampo, estructura que interviene en la formación de la memoria a largo plazo. Otra estructura presente es el área de Wernicke, en dorsocraneal (posterosuperior) del lóbulo temporal, relacionada con la recepción y comprensión del lenguaje hablado (dicción) y escrito. Los daños producidos en el área de Wernicke ocasionan problemas en la comprensión y expresión del lenguaje. Tal como sucede con el área de Brocca, en las personas diestras el área cortical de Wernicke está en el hemisferio izquierdo, y en las zurdas en el hemisferio derecho.
LÓBULO PARIETAL
Se encuentra detrás de la cisura de Rolando y se une en dorsal con el lóbulo occipital. Por detrás del área cortical motora se ubica el área sensitiva (somatosensorial), encargada de controlar las actividades sensitivas del olfato, el gusto, la audición y el tacto, como también las sensaciones de dolor, calor y presión. Tal como sucede con la corteza motora, la parte más elevada tiene el control de las extremidades inferiores, mientras que la zona más baja actúa sobre los músculos de la boca y de la cara.
LÓBULO OCCIPITAL
Se ubica en el polo posterior de los hemisferios cerebrales. El lóbulo occipital ejerce el control de la visión, permitiendo asociar e interpretar cabalmente todo aquello que se presenta ante los ojos.
Además de los cuatro lóbulos superficiales, hay un lóbulo profundo llamado insular, por debajo de los lóbulos frontal, temporal y parietal y oculto por la cisura de Silvio. Se sospecha que el lóbulo insular (o de la ínsula) está relacionado con impulsos sensitivos de los órganos viscerales.
Diencéfalo.
Está ubicado en ventromedial de ambos hemisferios cerebrales y se continúa con el mesencéfalo del tronco encefálico. El tercer ventrículo, ubicado en la línea media, divide al diencéfalo en dos mitades simétricas. El diencéfalo es una importante estructura donde se procesa la información que llega. Está constituido por cuatro formaciones llamadas tálamo, hipotálamo, subtálamo y epitálamo.
TÁLAMO
Es una estructura ovoide de materia gris que está en medial del cerebro, entre ambos hemisferios. La función del tálamo es integradora de impulsos sensitivos y motores. A excepción de los impulsos olfatorios, el resto de los impulsos sensitivos que ingresan al cerebro son regulados por los núcleos talámicos (grupo de neuronas). Por lo tanto, el tálamo recibe estímulos sensoriales visuales, auditivos, táctiles, dolorosos y propioceptivos. La propiocepción es un sentido mediante el cual se captan estímulos internos a nivel de músculos, articulaciones y tendones, permitiendo conocer la posición y el movimiento del cuerpo.
Todos los impulsos sensitivos llegan al tálamo y son enviados a la corteza, por lo que esta parte del diencéfalo actúa como centro de enlace entre la médula espinal y el cerebro. Además, desde la corteza cerebral llegan impulsos hacia el tálamo que son derivados a otras zonas cerebrales y a la médula espinal.
HIPOTÁLAMO
Se sitúa debajo del tálamo, en medial de la base del cerebro. Formado por grupos de neuronas (núcleos grises), el hipotálamo se encarga de regular los estados emocionales, las sensaciones de placer, enojo y dolor y las condiciones internas del organismo como el hambre, la sed, la presión arterial, las frecuencias cardíaca y respiratoria, el ciclo menstrual femenino, el sueño, la vigilia, los centros del calor y del frío y el equilibrio hídrico, entre otros. Por otra parte, el hipotálamo elabora dos hormonas, la oxitocina y la hormona antidiurética, a través de células neurosecretoras. Además, el hipotálamo ejerce el control de la glándula hipófisis. Esta glándula, ubicada en la parte inferior del hipotálamo, es una estructura del sistema endocrino encargada de segregar importantes hormonas. La oxitocina y la vasopresina segregadas por el hipotálamo llegan a la parte anterior de la hipófisis para volcarse al torrente sanguíneo cuando el organismo lo requiere.
SUBTÁLAMO
Se sitúa debajo del tálamo y en lateral del hipotálamo. El subtálamo está relacionado con los movimientos del cuerpo.
EPITÁLAMO
Ejerce el control sobre la glándula pineal, estructura que segrega una hormona llamada melatonina y que se relaciona con la cantidad de luz solar. Al oscurecer, la glándula pineal se activa y vierte melatonina a la sangre produciendo sueño en el individuo.
Partes del diencéfalo
El diencéfalo está irrigado por arterias que conforman el polígono de Willis y por ramas de la arteria cerebral posterior. El polígono de Willis es una estructura formada por la confluencia de varias arterias en la base del cerebro. En su interior, las arterias carótidas internas se ramifican aportando oxígeno y nutrientes a gran parte del cerebro.
CEREBELO
Junto al cerebro y al tronco encefálico, el cerebelo forma parte del encéfalo. De forma ovoidea y protegido por el hueso occipital, se ubica en la base del cráneo por debajo de los hemisferios cerebrales y en dorsal (detrás) del puente de Varolio y del bulbo raquídeo. El cerebelo presenta dos hemisferios con circunvoluciones separadas por surcos y una parte central llamada vermis. Tal como sucede con el cerebro, la materia gris se ubica en la corteza cerebelosa, mientras que la materia blanca se aloja en la parte interna adoptando una forma similar a las ramas de un árbol. En esta zona hay núcleos de sustancia gris.
La función del cerebelo es armonizar todos los movimientos voluntarios del cuerpo para que la ejecución sea precisa y acorde. Además, procesa la información para el mantenimiento y coordinación de la postura y del equilibrio. Una bailarina, un pianista o un jugador de tenis, por ejemplo, ejecutan movimientos apropiados que están bajo control del cerebelo. Los daños que asientan en estructuras cerebelosas producen incoordinación y pérdida del tono muscular, que se traduce en la imposibilidad de poder tomar algún objeto, tocarse alguna parte del cuerpo o mantener el equilibrio.
MESENCÉFALO
Llamado también cerebro medio, el mesencéfalo es una parte del tronco encefálico que comunica el diencéfalo con el cerebelo y el puente de Varolio. Las partes que conforman el mesencéfalo son los pedúnculos cerebrales, los tubérculos cuadrigéminos y el acueducto de Silvio. Los pedúnculos cerebrales se encargan de transmitir los impulsos que van y vienen de la corteza cerebral. Los cuerpos cuadrigéminos reciben información de tipo visual y auditiva, mientras que el acueducto de Silvio, canal que comunica el tercer ventrículo con el cuarto, se rodea de materia gris.
En el mesencéfalo se encuentran los núcleos que dan origen a dos importantes nervios craneales, el IIIº par (oculomotor o motor ocular común) y el IVº par (troclear o patético). El nervio oculomotor se encarga del movimiento de los ojos y de los músculos de los párpados. El nervio troclear inerva el músculo oblicuo superior del ojo. Los daños que pueda sufrir el mesencéfalo dan lugar a trastornos visuales, auditivos y en los movimientos oculares.
Sistema límbico.
Zona situada en la parte centromedial del encéfalo y formada por un grupo de estructuras que vinculan al telencéfalo mediante los lóbulos frontales y temporales, al diencéfalo, ya que tiene conexión con áreas del tálamo, hipotálamo, hipocampo y amígdala cerebral y con el mesencéfalo. El sistema límbico cumple funciones de reproducción y de autoconservación de la especie. Está relacionado con expresiones y experiencias emocionales como el miedo, la ira, la depresión, el amor, el placer, la huida. Ejerce el control del comportamiento, del estado emocional del individuo y procesa datos concernientes a la memoria y al aprendizaje.
PUENTE DE VAROLIO.
Parte del tronco encefálico situado entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. El tronco encefálico sujeta al cerebro y se extiende desde el diencéfalo hasta la médula espinal.
El puente se ubica en caudal (por debajo) del mesencéfalo y en craneal (encima) del bulbo raquídeo. En dorsal se comunica con el cerebelo a través del cuarto ventrículo. Está formado por fibras nerviosas entrelazadas que hacen nexo entre la médula espinal y los hemisferios del cerebro (telencéfalo). El puente de Varolio contiene los núcleos para los pares craneales Vº, VIº y VIIº, es decir para el nervio trigémino, el motor ocular externo y el facial, respectivamente.
BULBO RAQUÍDEO.
Es la porción más caudal del tronco encefálico, una prolongación de la médula espinal que se extiende hasta el puente de Varolio frente al cerebelo. En el bulbo están los núcleos que originan los pares craneales IXº (glosofaríngeo), Xº (neumogástrico), XIº (espinal) y XIIº (hipogloso). Mediante fibras nerviosas ascendentes y descendentes, los impulsos son llevados por el bulbo raquídeo desde la médula espinal hasta el cerebro. Los nervios provenientes de un hemisferio cerebral se entrecruzan en el bulbo raquídeo y se dirigen al lado opuesto del cuerpo. Es decir, una determinada lesión que afecte el hemisferio derecho provoca en el individuo una anormalidad en el lado izquierdo del organismo, y viceversa.
MÉDULA ESPINAL.
Prolongación del encéfalo en forma de cordón, que se aloja en la cavidad raquídea protegida por las vértebras. La médula espinal tiene 43-45 centímetros de longitud y 1 centímetro de grosor. En una persona adulta se extiende desde el bulbo raquídeo hasta la segunda vértebra lumbar, aproximadamente. El tramo final se ramifica formando la cauda equina o "cola de caballo". En su recorrido, la médula espinal presenta un ensanchamiento a nivel del tórax, llamado plexo braquial y otro a la altura de la región lumbar, el plexo lumbar. El primero de ellos es el lugar de partida de los nervios que se dirigen a las extremidades superiores. Del plexo lumbar parten los nervios para las extremidades inferiores.
La médula espinal está envuelta por la piamadre, la aracnoides y la dura madre, capas meníngeas que le dan protección. Por el espacio subaracnoideo circula el líquido cefalorraquídeo.
La médula espinal tiene cuatro caras, una ventral o anterior, otra dorsal o posterior y dos laterales.
-Cara ventral: posee una hendidura en su parte central (surco medio ventral). Hacia ambos costados emergen las raíces motoras ventrales derecha e izquierda (eferentes) de los nervios raquídeos.
-Cara dorsal: La cara dorsal también posee un surco en la parte media, pero menos profundo que el de la cara ventral. A los costados de este surco ingresan a la médula las raíces sensitivas dorsales (aferentes) de los nervios raquídeos. Lo hacen a través de los llamados surcos laterales dorsales. En resumen, hacia ambos laterales de la médula espinal salen 31 pares de nervios raquídeos. Cada par se compone de una raíz sensitiva dorsal y de una raíz motora ventral. La raíz sensitiva dorsal tiene un ganglio raquídeo que reúne varios cuerpos neuronales.
La estructura interna de la médula espinal muestra a la sustancia gris con forma de mariposa ubicada en la zona central, rodeada por la sustancia blanca. Esta disposición es opuesta respecto del encéfalo, donde la sustancia gris ocupa la periferia y la sustancia blanca la parte interna.
La sustancia gris está formada por los cuerpos de las neuronas, células de la glia que nutren y sostienen a las neuronas y por vasos sanguíneos. Posee dos astas ventrales gruesas y dos astas dorsales más finas. De las astas ventrales emergen las raíces motoras (eferentes) en dirección a los órganos receptores. A las astas dorsales llegan las raíces sensitivas aferentes desde los receptores (piel y órganos). Este tipo de neuronas poseen el cuerpo celular en la médula y largos axones que llegan hasta los receptores. Ambas raíces sensitivas y motoras generan un nervio raquídeo mixto.
En los segmentos torácicos y lumbares de la médula espinal se disponen las astas grises laterales (intermediolaterales), que corresponden a los cuerpos neuronales preganglionares pertenecientes al sistema nervioso autónomo simpático. En la zona central de la médula, dentro de la sustancia gris, hay un conducto llamado del epéndimo, que se continúa hacia craneal con el cuarto ventrículo del encéfalo. Por este conducto circula líquido cefalorraquídeo que le da protección mecánica a la médula ante traumas eventuales.
La sustancia blanca de la médula espinal rodea a la sustancia gris. Está formada por grupos de axones, células de la glia y capilares sanguíneos. Los surcos mencionados anteriormente dividen a la sustancia blanca en seis porciones o cordones, de los cuales dos son dorsales, dos ventrales y dos laterales. Por esos cordones ascienden las vías sensitivas (aferentes) desde los órganos receptores (piel, músculos, articulaciones) rumbo al cerebro y descienden las vías motoras (eferentes) desde el cerebro hacia los efectores.
Estructura interna de la médula espinal.
La médula espinal tiene por función movilizar los impulsos provenientes de todo el cuerpo hacia las áreas del encéfalo, y de estas áreas a los efectores del organismo, a través de los cordones de sustancia blanca. Transmite los impulsos a las estructuras glandulares, a los vasos arteriales y venosos y a la musculatura, ya sea por haber recibido un determinado estímulo externo o bien del sistema nervioso central. Además, la médula espinal actúa como centro de los actos reflejos, ya que en la sustancia gris posee neuronas que sirven de nexo entre las fibras sensitivas y las motoras, con lo cual produce respuestas reflejas sin que el estímulo llegue a los centros nerviosos.
En síntesis, la médula espinal cumple dos funciones esenciales: actúa como un órgano conductor de impulsos nerviosos desde la periferia a los centros nerviosos y de estos a la periferia y como un órgano asociativo (de centro nervioso), ya que actúa de manera independiente del encéfalo.
domingo, 29 de mayo de 2011
Regiones embrionarias del cerebro y estructuras cerebrales presentes en el adulto.
1. PROSENCÉFALO (cerebrum: hemisferios cerebrales, incluye la corteza cerebral, materia gris, ganglios basales;Diencéfalo:tálamo, hipotálamo, hipófisis posterior, glándula pineal).
2. MESENCÉFALO (parte del tallo cerebral).
3. METENCÉFALO (puente de varolio: parte del tallo cerebral; cerebelo, médula oblonga, parte del tallo cerebral).
TALLO CEREBRAL: Transporta la información desde y hacia otros centros cerebrales; control homeostático; coordina el movimiento corporal.
MÉDULA OBLONGA: Controla la respiración, circulación,ingestión, digestión).
PUENTE DE VAROLIO: Controla la respiración.
MESENCÉFALO: Recibe e integra información auditiva; centro visual principal en los vertebrados no mamiferos; coordina los reflejos visuales en los mamiferos;codifica la información sensorial y la envía a centros cerebrales superiores.
CEREBELO: Coordina el movimiento corporal; aprende y recuerda respuestas motoras.
TÁLAMO: Centro de información de entrada para la información sensorial que se dirige hacia el cerebrum; centro de información de salida para las respuestas motoras que salen del cerebrum; ordena información.
HIPOTÁLAMO:Centro de control homeostático; controla la hipófisis; reloj biológico.
CEREBRUM: Integración sofisticada; memoria, aprendizaje, habla; emociones; fórmula respuestas conductuales complejas.
2. MESENCÉFALO (parte del tallo cerebral).
3. METENCÉFALO (puente de varolio: parte del tallo cerebral; cerebelo, médula oblonga, parte del tallo cerebral).
TALLO CEREBRAL: Transporta la información desde y hacia otros centros cerebrales; control homeostático; coordina el movimiento corporal.
MÉDULA OBLONGA: Controla la respiración, circulación,ingestión, digestión).
PUENTE DE VAROLIO: Controla la respiración.
MESENCÉFALO: Recibe e integra información auditiva; centro visual principal en los vertebrados no mamiferos; coordina los reflejos visuales en los mamiferos;codifica la información sensorial y la envía a centros cerebrales superiores.
CEREBELO: Coordina el movimiento corporal; aprende y recuerda respuestas motoras.
TÁLAMO: Centro de información de entrada para la información sensorial que se dirige hacia el cerebrum; centro de información de salida para las respuestas motoras que salen del cerebrum; ordena información.
HIPOTÁLAMO:Centro de control homeostático; controla la hipófisis; reloj biológico.
CEREBRUM: Integración sofisticada; memoria, aprendizaje, habla; emociones; fórmula respuestas conductuales complejas.
Evidencia del Sistema Nervioso
1. Arregle las siguientes neuronas en la secuencia correcta del flujo de información durante el reflejo rotuliano: interneuronas, neurona sensorial, neurona motora.
2. Cuál de los tipos de neuronas se localiza totalmente dentro del sistema nervioso central?
3.¿Cuál es la función de la vaina de mielina?
4. Si la membrana de una neurona subitamente se volviese permeable a los iones de sodio, existiría un transporte neto y rápido de Na al interior de la célula. ¿Cuáles son las dos fuerzas que conducen los iones hacia el interior?
5. Durante el potencial de acción, los iones se mueven a través de la membrana neuronal en dirección perpendicular a la dirección del impulso a lo largo de la neurona. ¿Qué es lo que en realidad viaja a lo largo de la neurona como señal?
6. Qué determina si una neurona se verá afectada por un neurotransmisor específico?
7. Cuando la gente dice que el "alcohol disminuye las inhibiciones de la persona" se quiere dar a entender por lo general una descripción del comportamiento. Como dcescripción de lo que sucede a nivel neurológico sería quizá más exacto decir que el "alcohol eleva las inhibiciones". ¿Por qué?
8. El ssitema nervioso central de los vertebrados está constituido por:
9. Cuando usted escribe la respuesta a esta pregunta, los músculos de su mano estarán controlados por las neuronas del sistema nervioso __________, el cual es una parte funcional de la división __________ del sistema nervioso.
10. Cuál de las siguientes estructuras cerebrales incluye a todas las demás en la lista: amígdala, sistema límbico, prosencéfalo, tálamo, cerebrum.
11. Mientras sostienes un libro, las señales nerviosas se generan en los extremos nerviosos de las yemas de sus dedos y se envían a su cerebro. Una vez que un toque ha provocado un potencial de acción en el extremo de una neurona ¿qué es lo que ocasiona que la señal nerviosa se mueva desde ese punto a lo largo de la neurona al otro extremo? ¿qué es con exactitud la señal nerviosa? ¿por qué la señal no puede viajar hacia atras? ¿cómo se trasmite la señal nerviosa desde una neurona a la siguiente a través de una sinápsis?. Escribe un breve párrafo que responda a estas preguntas.
SEGUNDA PARTE
1. La vaina de mielina es producida por?
2. Los neurotransmisores son liberados por?
3. Qué mecanismos contribuyen al potencial de reposo de una neurona?
4. Cuál es la estructura típica de una neurona?
5. Que son las células gliales?
6. Que sucede cuando el potencial de membrana excede el nivel de umbral:
7. Que es un nervio?
8. Que es un ganglio?
9. Que es una sinapsis?
10. Que es la acetilcolina?
11. Citar algunos receptores de neurotransmisores
12. Parte del encéfalo que contiene postura, tono muscular y equilibrio:
13. Parte del encéfalo que controla funciones autónomas y regula la temperatura corporal:
14. En el encéfalo humano, en que zonas se concentran las zonas de asociación:
15. El encéfalo humano está protegido por:
16. Los centros visuales se localizan en:
17. La frecuencia cardiaca es aminorada por:
18. Después de tomar por varias semanas un fármaco que modifica el estado de ánimo, un paciente nota que la eficacia del medicamento ha disminuido. Este es un ejemplo de:
19. Que son los mecanorreceptores, quimiorreceptores, termorreceptores, electrorreceptores y fotorreceptores?
20. El encéfalo y la medula espinal del ser humano está protegido por tres huesos y tres meninges, cuáles son?
2. Cuál de los tipos de neuronas se localiza totalmente dentro del sistema nervioso central?
3.¿Cuál es la función de la vaina de mielina?
4. Si la membrana de una neurona subitamente se volviese permeable a los iones de sodio, existiría un transporte neto y rápido de Na al interior de la célula. ¿Cuáles son las dos fuerzas que conducen los iones hacia el interior?
5. Durante el potencial de acción, los iones se mueven a través de la membrana neuronal en dirección perpendicular a la dirección del impulso a lo largo de la neurona. ¿Qué es lo que en realidad viaja a lo largo de la neurona como señal?
6. Qué determina si una neurona se verá afectada por un neurotransmisor específico?
7. Cuando la gente dice que el "alcohol disminuye las inhibiciones de la persona" se quiere dar a entender por lo general una descripción del comportamiento. Como dcescripción de lo que sucede a nivel neurológico sería quizá más exacto decir que el "alcohol eleva las inhibiciones". ¿Por qué?
8. El ssitema nervioso central de los vertebrados está constituido por:
9. Cuando usted escribe la respuesta a esta pregunta, los músculos de su mano estarán controlados por las neuronas del sistema nervioso __________, el cual es una parte funcional de la división __________ del sistema nervioso.
10. Cuál de las siguientes estructuras cerebrales incluye a todas las demás en la lista: amígdala, sistema límbico, prosencéfalo, tálamo, cerebrum.
11. Mientras sostienes un libro, las señales nerviosas se generan en los extremos nerviosos de las yemas de sus dedos y se envían a su cerebro. Una vez que un toque ha provocado un potencial de acción en el extremo de una neurona ¿qué es lo que ocasiona que la señal nerviosa se mueva desde ese punto a lo largo de la neurona al otro extremo? ¿qué es con exactitud la señal nerviosa? ¿por qué la señal no puede viajar hacia atras? ¿cómo se trasmite la señal nerviosa desde una neurona a la siguiente a través de una sinápsis?. Escribe un breve párrafo que responda a estas preguntas.
SEGUNDA PARTE
1. La vaina de mielina es producida por?
2. Los neurotransmisores son liberados por?
3. Qué mecanismos contribuyen al potencial de reposo de una neurona?
4. Cuál es la estructura típica de una neurona?
5. Que son las células gliales?
6. Que sucede cuando el potencial de membrana excede el nivel de umbral:
7. Que es un nervio?
8. Que es un ganglio?
9. Que es una sinapsis?
10. Que es la acetilcolina?
11. Citar algunos receptores de neurotransmisores
12. Parte del encéfalo que contiene postura, tono muscular y equilibrio:
13. Parte del encéfalo que controla funciones autónomas y regula la temperatura corporal:
14. En el encéfalo humano, en que zonas se concentran las zonas de asociación:
15. El encéfalo humano está protegido por:
16. Los centros visuales se localizan en:
17. La frecuencia cardiaca es aminorada por:
18. Después de tomar por varias semanas un fármaco que modifica el estado de ánimo, un paciente nota que la eficacia del medicamento ha disminuido. Este es un ejemplo de:
19. Que son los mecanorreceptores, quimiorreceptores, termorreceptores, electrorreceptores y fotorreceptores?
20. El encéfalo y la medula espinal del ser humano está protegido por tres huesos y tres meninges, cuáles son?
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