domingo, 24 de abril de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
Tipos de tejidos animales
Los tipos de tejidos son los materiales que están conformados por una serie de células, las cuales poseen entre sí un cierto grado de organización para poder cumplir con sus funciones,
aunque suelen sean diferentes entre sí. Las células poseen determinadas
funciones que deben concretar, por lo que requieren trabajar de forma
conjunta y coordinada para ello. Los tejidos son el objeto de estudio de
la histología y se clasifican de la siguiente manera:
Animal: Dentro del mundo animal, se diferencian cuatro clases
de tejidos, que al mismo tiempo se dividen en dos grandes grupos: muy
especializados y poco especializados.
Dentro del grupo de los muy especializados se ubican las siguientes clases de tejidos:
Nervioso: estos tejidos
son los que componen el sistema neuronal, por lo que se caracterizan por
estar compuestos por neuronas, aquellas células dedicadas a la
recepción de señales térmicas, mecánicas o químicas, para luego
convertirlas en impulsos que son transmitidos a los centros nerviosos.
Los tejidos nerviosos también están compuestos por células gliales:
Células gliales: estas
son las que se dedican a sujetar a las neuronas así como también a
procesar aquella información que provenga del cuerpo. Además, tienen la
función de regenerar así como también de reparar cualquier tipo de
lesión que se registre dentro del sistema nervioso. Las células gliales
son al mismo tiempo un componente esencial dentro de la vaina de
Mielinas y se encargan de proteger a las neuronas, entre otras
funciones.
Neuronas: son aquellas
que se encargan de recibir señales provenientes de sistema nervioso para
luego convertirlas en impulsos de tipo nerviosos. Por medio de este
mecanismo es que se puede efectuar la excitación de la membrana
plasmática de manera eléctrica. Las neuronas son células que se
caracterizan por poder conectarse entre sí estando a distancias
significativas y hacerlo de manera veloz y con precisión.
Muscular: encargados de
la movilidad de los seres vivos, estos tejidos son los que se
caracterizan por especializarse en la contracción del cuerpo, lo que los
hace propios del reino animal. Los movimientos que pueden efectuar
estos tejidos son tres: internos, externos y automáticos.
Estirado: también
conocido bajo el nombre de esquelético, los músculos como estos son
largos y, a lo largo de toda su extensión, mantienen prácticamente el
mismo grosor. Los tejidos musculares estirados son los que se ubican muy
próximos a la piel o a los huesos y se mueven de forma voluntaria, a
partir de la señal que reciban desde el cerebro. Se caracterizan por ser
músculos con un grosor significativo, además de ser lisos y de tener un
color rojizo. La velocidad con la que se contraen es rápida y esto
depende del ser vivo, que lo hace de forma consciente.
Cardíaco: como su nombre
indica, este músculo es el que forma parte del corazón, por lo que, por
medio de su contracción, es el que permite que la sangre sea bombeada.
Este tipo de músculo funciona de manera involuntaria y se excita por sí
mismo, sin que el ser vivo lo note o lo desee. Las células que componen
al tejido cardíaco no se encuentran en ninguna otra parte del cuerpo,
sino que se especializan en las actividades netamente cardíacas.
Liso: este tipo de tejido
muscular se caracteriza por estar compuesto por células que poseen
forma de huso. Además, suelen formar parte del aparato excretor así como
también del reproductor. También son un componente clave de órganos
internos, de la piel y de los vasos sanguíneos. Los tejidos como estos
son contraídos cuando reciben alguna señal proveniente del sistema
nervioso y lo hacen con lentitud.
Dentro del grupo de los poco especializados se identifican los siguientes tejidos:
Conectivo: estos tejidos son los que tienen la función de
sostener y de integrar de forma sistémica a los distintos organismos.
Además de esto, son los que ocupan los espacios vacíos que pueden
existir entre los distintos órganos o entre éstos y otros tejidos. Los
tejidos como estos están compuestos por sustancias gelatinosas. Dentro
de estos se identifican los siguientes tipos:
Óseo: resistentes y rígidos, estos forman parte de los huesos y
se caracteriza por renovarse constantemente. Entre otras cosas, tienen
la función de almacenar sustancias tales como el fósforo o el calcio así
como también la médula ósea. Además de esto, se encargan de la
protección de distintos órganos blandos.
Cartilaginoso: gelatinosos pero consistentes, organismos como
estos se caracterizan por estar constituidos por colágeno y elastina. Su
función principal es otorgarle sostén a los condrocitos.
Adiposos: estos son los tejidos que se dedican a almacenar a
los lípidos. Además, son elementos aislantes y térmicos y rodean
distintos organismos ubicados por debajo de la dermis. Los tejidos
adiposos también pueden ser encontrados en el interior de los huesos.
Hematopoyético: estos son los que tienen como función
principal la generación de células sanguíneas. Este tejido se ubica
dentro de la médula ósea y es esencial para el desarrollo de la vida.
Sanguíneo: estos tejidos se caracterizan por ser líquidos y
por circular en el interior de los vasos sanguíneos. Al estar compuesto
por pigmentos hemoglobínicos, los tejidos sanguíneos poseen color rojo.
Además de esto, los tejidos sanguíneos son los que se encargan de
integrar a los distintos sistemas y de la distribución de sustancias por
medio de las venas, capilares y arterias que recorren.
Epitelial: a diferencia del grupo anterior de tejidos, los
epiteliales están compuestos por varias capas celulares que cubren
organismos, revisten cavidades conductos o huecos y constituyen tanto
glándulas como mucosas. Por lo general, estos tejidos se encargan de la
protección de determinados órganos; la secreción de distintas
sustancias; la excreción; la recepción sensorial; el transporte y
absorción de sustancias; entre otras cosas. Los tejidos epiteliales se
caracterizan por el hecho de que sus células se encuentran muy próximas
entre sí, por lo que no se perciben otras sustancias entre unas y otras.
Dentro de este tejido se identifican las siguientes clases:
De revestimiento: como su nombre indica, son aquellos tejidos
que cumplen la función de revestir órganos internos así como también la
superficie corporal exterior. Dentro de estos tejidos se identifican los
monoestratificados, que son aquellos que están compuestos por una única
capa de células. Por otro lado, se encuentran los tejidos
poliestratificados, que en oposición a los anteriores, cuentan con más
de una capa celular.
Sensorial: este tejido es que el capta señales propias del
ambiente en el que se encuentra, para luego procesarlas. Ubicados en la
superficie de distintos organismos, estos tejidos transforman los
estímulos exteriores que perciben en mensajes que organismos y células
pueden captar. Estos tejidos son los que forman parte de los órganos
sensoriales.
Glandular: estos son los tejidos que se encargan de la
síntesis de sustancias químicas para luego depositarlas en cavidades
corporales o en el flujo sanguíneo, como ocurre por ejemplo con las
hormonas. Estas células pueden ser unicelulares o pluricelulares.
lunes, 18 de abril de 2016
domingo, 13 de marzo de 2016
La biotecnología e implicaciones.
La biotecnología es un área
multidisciplinaria, que emplea la biología, química y procesos, con gran
uso en agricultura, farmacia, ciencia de los alimentos, ciencias
forestales y medicina. Probablemente el primero que usó este término fue
el ingeniero húngaro Karl Ereky, en 1919.
Una definición de biotecnología aceptada internacionalmente es la siguiente:
La biotecnología se refiere a toda
aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos
vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o
procesos para usos específicos (Convention on Biological Diversity,
Article 2. Use of Terms, United Nations. 1992).
Las aplicaciones de la biotecnología son numerosas y se suelen clasificar como:
* Biotecnología roja:
se aplica a la utilización de biotecnología en procesos médicos. Algunos
ejemplos son el diseño de organismos para producir antibióticos, el
desarrollo de vacunas y nuevos fármacos, los diagnósticos moleculares,
las terapias regenerativas y el desarrollo de la ingeniería genética
para curar enfermedades a través de la terapia génica.
* Biotecnología blanca:
conocida como biotecnología industrial, es aquella aplicada a procesos
industriales. Un ejemplo de ello es el diseño de microorganismos para
producir un producto químico o el uso de enzimas como catalizadores
industriales, ya sea para producir productos químicos valiosos o
destruir contaminantes químicos peligrosos (por ejemplo utilizando
oxidorreductasas). También se aplica a los usos de la biotecnología en
la industria textil, en la creación de nuevos materiales, como plásticos
biodegradables y en la producción de biocombustibles. Su principal
objetivo es la creación de productos fácilmente degradables, que
consuman menos energía y generen menos deshechos durante su producción.
La biotecnología blanca tiende a consumir menos recursos que los
procesos tradicionales utilizados para producir bienes industriales.
* Biotecnología verde:
es la biotecnología aplicada a procesos agrícolas. Un ejemplo de ello es
el diseño de plantas transgénicas capaces de crecer en condiciones
ambientales desfavorables o plantas resistentes a plagas y enfermedades.
Se espera que la biotecnología verde produzca soluciones más amigables
con el medio ambiente que los métodos tradicionales de la agricultura
industrial. Un ejemplo de esto es la ingeniería genética en plantas para
expresar plaguicidas, con lo que se elimina la necesidad de la
aplicación externa de los mismos, como es el caso del maíz Bt. Si los
productos de la biotecnología verde como éste son más respetuosos con el
medio ambiente o no, es un tema de debate.
* Biotecnología azul:
también llamada biotecnología marina, es un término utilizado para
describir las aplicaciones de la biotecnología en ambientes marinos y
acuáticos. Aún en una fase temprana de desarrollo sus aplicaciones son
prometedoras para la acuicultura, cuidados sanitarios, cosmética y
productos alimentarios.
La biotecnología moderna se basa en la
manipulación del ADN de los diferentes organismos. Con herramientas de
la biología molecular (enzimas de restricción) es posible tomar un
fragmento pequeño de ADN de un organismo (por ejemplo bacteria) e
insertarlo en el ADN (genoma) de una planta. Eso se conoce con el nombre
de tecnología del ADN recombinante (ADN de 2 o más fuentes diferentes).
El año de 1970 marca otra etapa
importante: el comienzo de la manipulación enzimática del material
genético, y por consiguiente, la aparición de la biotecnología moderna,
que constituye la más reciente evolución de la manipulación genética.
Los procedimientos que se utilizan reciben el nombre de métodos del ADN
recombinante o clonación molecular del ADN.
La ingeniería genética es la tecnología
que permite tener ADNr. La ingeniería genética puede definirse como "La
manipulación deliberada de la información genética, con miras al
análisis genético o al mejoramiento de una especie". La generación del
ADNr puede tener diferentes fines, el más común es determinar la función
o rol que tendría un gen. Por ejemplo, si asumimos que tenemos un
fragmento de ADN y creemos que es responsable de la producción del color
azul en flores, podemos insertar ese fragmento en una planta que
produce flores blancas. Si al dejar crecer esta planta genera flores
azules, entonces sabremos que ese gen es el ?culpable? del color azul.
Las aplicaciones más comunes de esta tecnología la encontramos en el
área de la farmacología. Muchas proteínas, que son necesarias para el
buen funcionamiento del hombre (por ejemplo insulina, en el caso de
diabéticos) se pueden producir en microorganismos a gran escala y bajo
costo. Una ventaja enorme es que por esta metodología tendremos la
insulina humana, con una gran pureza. Hoy en día se sintetizan más de
200 fármacos por medio de ADNr.
Según French Anderson (60 años), pionero
de la terapia genética, "ya existe toda la base científica necesaria,
pero no tendremos hasta dentro de 10 o 5 años la eficiencia y seguridad
para llevar a cabo transferencias genéticas en forma ética".
La ingeniería genética tiene un gran
potencial en las diferentes áreas de la biotecnología. Ya mencionábamos
el caso de la insulina, beneficio directo para el hombre. Un área de uso
y que representa sólo el 10% de la tecnología del ADNr, es en el sector
agrícola. Es posible obtener plantas que posean una característica de
interés, por ejemplo plantas que producen una toxina para insectos (maíz
Bt), arroz enriquecido con vitamina (arroz dorado), cultivos que en el
futuro sean capaces de actuar como biorreactores y producir fármacos,
etc. Desde 1996, se están comercializando plantas genéticamente
modificadas en el mundo, especialmente en Estados Unidos, Argentina,
Brasil y Canadá.
En el área pecuaria, ya hay algunos
ejemplos de animales genéticamente modificados y lo mismo en el caso de
los peces, donde hay mucha investigación, pero todavía no se
comercializan.
Los alimentos transgénicos son aquellos
que derivan de organismos genéticamente modificados. Hoy en día son 4
los principales cultivos GM, maíz, algodón, soya y canola, ya sea para
resistencia a insectos o tolerancia a herbicidas o en algunos casos
poseen ambas características. Sin embargo, hay 22 cultivos GM diferentes
que se comercializan en el mundo. Un ejemplo serían galletas que son
fabricadas con harina de soya GM. A la fecha no se ha demostrado ningún
daño a la salud por el consumo de este tipo de alimentos.
En muchos procesos para producir
alimentos, como en el caso del queso, se emplean enzimas que son
producto de la tecnología del ADNr, pero estos productos no son
denominados transgénicos.
Si la clonación es posible, específicamente en el caso de vegetales se
viene realizando hace muchos años. Esto es posible ya que la célula
vegetal, a diferencia de la célula animal, es totipotente, es decir que a
partir de cualquier célula es posible regerenar un individuo
genéticamente idéntico al que pertenecía esa célula. Hay diferentes
metodologías que permiten clonar (o copiar) un individuo.
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